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Se acabaron los pretextos, hoy en día sólo se necesita de una app y del deseo de cambiar para iniciar una vida más saludable.  

 

Oswaldo Trava quedó impactado con un dato de la OMS, en el que se afirma que uno de cada dos mexicanos padece sobrepeso. Buscando motivar a la sociedad a llevar una vida mucho más saludable, cimentada en ejercicio y alimentación adecuada, creó InstaFit, un gimnasio virtual que ofrece a sus usuarios una rutina personalizada para entrenar en cualquier lugar y hacerle frente a sus principales competidores: el sillón, la negligencia y las soluciones fáciles.

 

¿Cómo inició InstaFit?

En 2012, conocí a los que hoy son mis socios y creamos un sistema de salud para ofrecer en Latinoamérica: InstaFit. Con la ayuda de varios inversionistas, empezamos operaciones en 2014.

Se trata de una suscripción. Creemos que el futuro no está en contenido soportado por anuncios (como en el caso de la televisión, por ejemplo), sino en modelos de paga por contenido Premium, estilo Netflix. Nuestro servicio cuesta 169 pesos al mes o 9.99 dólares en el resto del mundo y las personas se suscriben mensual o anualmente. Nuestra labor es producir nuevo contenido y funcionalidades que ayuden al usuario a mantenerse interesado en la aplicación.

Desde luego las personas pueden ver una rutina en revistas o contenido gratis en YouTube, pero nosotros vamos más allá, con un servicio por el que la gente está dispuesta a pagar: una programación que proporcionan entrenadores profesionales, contenido producido con calidad, medición de calorías quemadas, interacciones sociales divertidas con tus amigos y con el resto de la comunidad que usa la aplicación, etcétera. Nuestra base de suscripción anual es, en este momento, de 13,000 personas en 37 países.

Tenemos a quienes sí asisten al gimnasio y también recurren a nosotros, pero el grueso de los usuarios son principiantes, personas que por primera vez inician un estilo de vida saludable.

Contamos con 16 disciplinas, desde kick boxing, yoga, hasta ejercicio funcional, baile y audios, dentro de los que estamos incluyendo carreras en la calle, carreras en caminadora y hasta meditación. Queremos crear un hábito y que la persona regrese a su aplicación aunque ya se haya ejercitado. InstaFit es una aplicación de bienestar. Esto no sólo se limita a comer bien y hacer ejercicio, sino a saber encauzar tu mente.

Nos interesa hacer profesionalmente nuestro trabajo. Contamos con asesores profesionales que saben lo que hacen para guiar a los usuarios en el ejercicio. Fue lo que hicimos con expertos en la práctica de la meditación.

 

¿La competencia de InstaFites el mundo offline?

No lo percibimos como competencia. Para muchas personas, inscribirse a un gimnasio es prohibitivo por los costos que representa, además no tienen el tiempo para ir y, por si fuera poco, no están acostumbrados.

En InstaFit ofrecemos una solución virtual, más cercana y accesible. Nuestra primera idea era que no necesitábamos un gimnasio, pues cubríamos necesidades distintas. Actualmente nos utilizan como complemento de lo que puede realizarse en un gimnasio. De hecho, Grupo Empresarial Bienestar ha invertido en nuestra compañía y estamos ideando promociones y productos conjuntos para ofrecer a los usuarios del grupo, así pueden entrenar tanto dentro como fuera del gimnasio. Nos entendemos como la intersección del mundo del ejercicio y la tecnología.

 

¿Entonces, quién es tu competencia?

Existen opciones como YouTube, o ir al parque a correr, pero resultan ser soluciones distintas. En realidad, competimos contra el sillón, la negligencia y las soluciones fáciles. Hemos entrevistado a nuestros usuarios y sus respuestas son que, antes de probar InstaFit, trataron con pastillas para adelgazar, dietas milagro y todo tipo de recursos que no les funcionaron.

Hay quien cree que las aplicaciones no se deben pagar y que quienes las desarrollan deben trabajar gratis. Piensan que si van a pagar, mejor pagan un gimnasio barato de $300 o $400, que te ofrece la opción de entrar a un cuarto lleno de máquinas, pero en realidad no las sabes usar, no existe guía personalizado, así que posiblemente no dará el resultado que desean.

Tenemos como referente el mundo de habla inglesa. Ahí sí hay competencia. Se desarrollan cosas realmente innovadoras, con opciones de contenidos y funcionalidades diferentes. Existen muchas opciones, como Daily Burn, enfocadas en la experiencia en televisión; una compañía llamada Beach Body que hace el programa Insanity y que hacen DVD’s de ejercicios desde los noventa y además cuentan con suplementos alimenticios; o Burn Buddy que te permite ver entrenar a tus amigos. Mucho se está experimentando también en el campo de contenido de audio, buscando llevar la experiencia de nuevos estudios de spinning, box o baile, al smartphone.

A muchos de estos competidores en Estados Unidos, no les interesa el mercado latino. Ahí está nuestra gran oportunidad. Cuando alguno de ellos termine con el mercado norteamericano y dirija su mirada hacia este lado, estaremos nosotros para ver qué caminos conjuntos podemos lograr.

 

¿Cómo consiguen el desarrollo tecnológico adecuado?

Contamos con un equipo de ingeniería y diseñamos el sistema de manejo y distribución de contenidos a través de la nube y las aplicaciones-cliente. Gracias a nuestra tecnología, puedes ver el video del día y contar con otras funcionalidades, incluidos los algoritmos de aprendizaje de la máquina para ir aconsejando personalmente a nuestros usuarios; conforme nuestra librería de contenidos crece, el contenido es cada vez más específico para ellos, de acuerdo a sus gustos, objetivos y necesidades.

Deseamos que la experiencia sea personalizada, y no construir enorme acervo de contenidos y que el usuario pierda tiempo decidiendo cuál ver.

 

¿Cómo invitan al cambio de hábitos?

Es en lo que más trabajamos. Mucho se relaciona con la comunicación. Por ejemplo, que la misma aplicación, mediante nuevo contenido, te diga qué hacer después de una rutina de ejercicio.

En una ocasión se nos cayó el servidor y por un día nuestros usuarios no pudieron acceder a sus rutinas. De lo que más se quejaban era que perderían lo que nosotros llamamos «la racha»: 60 días seguidos entrenando. La «racha» es una medalla de honor que se obtiene con el hábito. Cuando la preocupación de nuestros usuarios es que el circulito en la aplicación sea verde –al grado de que debes tomarte la molestia de enviar un correo a los que trabajan en la aplicación para que tu «racha» no se rompa–, es una señal de que estamos haciendo las cosas bien.

 

¿Qué es lo que más te apasiona de esta historia?

Cuando la gente te da las gracias; las historias de cómo hemos logrado cambiar vidas. Alguien que tiene 17 o 22 años y a quien le has ayudado a bajar 30 kilos, le cambiaste por completo su futuro. Es una persona que recobra la confianza; le repercute en el tipo de vida personal y profesional que puede llevar.

Me encanta también estar en el centro del mundo tecnológico, porque si bien nuestra aplicación puede parecer sencilla, utilizamos tecnología muy avanzada. Trabajamos con Google, Apple, Facebook y con la Universidad de Stanford. Se trata de un producto que mejora la salud y es, además, muy divertido.

 

¿Cuál es tu expectativa como emprendedor? 

Deseamos consolidar este año el dominio que tenemos en el territorio de habla hispana y vamos por el mercado de Android. Queremos, desde luego, crecer nuestros niveles de ventas y nuestra rentabilidad y, al mismo tiempo, desarrollar mucho más la relación con marcas regionales. Estamos haciendo cosas interesantes con varias empresas. Queremos cerrar esta ronda de inversión para expandirnos a países de habla inglesa y al territorio asiático.

Estoy muy contento de cómo va creciendo la empresa. No ha sido fácil el camino del emprendimiento. El hecho de generar nuevas oportunidades de negocio y nuevas industrias es lo que más me gusta. Es lo que quiero seguir haciendo siempre.