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Cuidar el cuerpo en el que vivimos es una conciencia clara en la sociedad actual, que al menos en México, debe abatir índices altos de obesidad.

 

Gerardo Villarreal, fundador y presidente de Grupo Empresarial Bienestar, es un hombre audaz que ha sabido detectar cada oportunidad de negocio que brinda la industria del wellness, al crear empresas como: Vivo 47, Easy Fit y Vivo Challenge. Más allá de sólo crear un emporio, Gerardo se siente motivado por la riqueza que brinda el deporte a las personas, al darles confianza y optimismo para aceptarse física y mentalmente.

 

¿Consideras que la tendencia fitness es una moda o conciencia para tener un mejor estilo de vida?
En el siglo XX, el éxito de una persona, especialmente si era un «hombre de negocios», se relacionaba con el dinero que tenía y con el que podía pagar una vida con excesos: buena comida, bebida, cigarros. No se cuidaban físicamente.

Desde finales del siglo XX y principios de este siglo, la humanidad ha descubierto que el éxito, pagando esos costos, no es redituable. Yo mismo crecí bebiendo cuatro o cinco refrescos por día y comiendo donas en la tiendita del colegio; incluso el cigarro no era mal visto. Hoy es al contrario. Tanto en los negocios como en las reuniones, interesa todo lo que lleve a cuidarte. Se ha ido ganando en conciencia.

 

¿Qué te motivó a emprender en la industria del wellness?
Buscaba crear un espacio de entrenamiento en un ambiente familiar. Hace quince años, cuando empecé, existían únicamente dos opciones para entrenar: gimnasios o clubes de acondicionamiento físico (aunque este último concepto no existía todavía en Guadalajara). En ese momento tenía treinta años y consideraba que asistir a un club deportivo era acudir a un espacio para mis papás; el tipo de lugar donde iban los señores de cierta edad.

Yo pensaba en algo intermedio: un recinto enfocado en jóvenes a los que se les ofreciera un buen sitio de acondicionamiento físico a un costo más accesible que el de un club deportivo. Y así arranqué. Se materializó dos años después de que decidí hacerlo.

Debo añadir que el actual es mi séptimo proyecto emprendedor. Fracasé en seis anteriores. Pude concretarlo, pero descubrí que necesitaba el conocimiento para dirigirlo, así que entré a estudiar la maestría en el IPADE un año después de abrir el negocio. De aquí me surgió la idea de ¿por qué sólo un gimnasio, por qué no lanzar una cadena? Abrimos un segundo gimnasio con miras más amplias de las que teníamos en un primer momento. Se trata de un modelo distinto: más económico y simple de replicar. Junto con el Consejo, decidimos comenzar con uno. Nos fue bien y pusimos el segundo y, poco después, el tercero.

Me enrolé en el tema empresarial y empecé a detectar oportunidades en la misma industria. Por otro lado, este tema me apasiona, me apasiona el servicio al cliente, ver a la gente transformarse gracias al ejercicio, me llena por completo.

 

¿Por qué el nombre de Vivo 47?
La mayoría de las marcas del wellness tienen nombres en inglés y las personas suelen confundirlas, por eso pensé en un nombre que se diferenciara de todos y que estuviera en español. Lo pensé mucho y concluí que la palabra «vivo» es bastante poderosa. Fui al Instituto Mexicano de la Propiedad Intelectual (IMPI) y me dijeron que la palabra sola crearía confusión, que convendría ponerle un «apellido». En la Biblia, el número siete es sinónimo de «plenitud». Por otro lado, el número cuatro siempre me gustó y recordé cómo los norteamericanos lo usan cuando quieren decir «for» («para», en español) y en su lugar escriben el número. Si juntas todo, «Vivo 47» quiere decir: «vivo para la plenitud».

 

¿Cómo surge Easy Fit?
El primer gimnasio del grupo atendía muy bien al segmento premium de Guadalajara; sin embargo en la parte media del segmento, sólo estaban los gimnasios tradicionales. No existía ninguna oferta que abaratara el gimnasio para hacerlo masivo, aunque este concepto ya existía en muchos países. Pensé lo que sucedería si lleváramos un gimnasio muy digno, con instalaciones de primera, a la mayoría de las personas. De ahí surgió un concepto de bajo costo que, en aquel momento, era de 299 pesos. Instalamos gimnasios con el doble de calidad y de cantidad de aparatos (por casi la mitad del precio) a un nicho que estaba desatendido.

 

¿En qué consiste el Vivo Challenge?
La oferta es bajar diez kilos en seis semanas. Al inicio el cliente deja un depósito de 5,000 pesos, que se le devolverán si en ese tiempo asistió por lo menos cinco veces a la semana al gimnasio y llegó a su meta. Yo veo al challenge como una probadita: si bajan diez kilos en seis semanas, ya me gané su confianza. El último día de la sexta semana, la gente siempre me pregunta: «Gerardo, ¿qué sigue?» y los invito a quedarse en el club con el acondicionamiento Vivo 47.

 

¿Cuál es el perfil de las personas se inscriben?
Siempre hacemos un filtro, buscamos personas que deban perder, idealmente, más de doce kilos. El sentido del challenge es la inmersión de la persona en el mundo del ejercicio y sus beneficios físicos y mentales. Por alguna razón (descuido, exceso de trabajo, falta de autoestima o cualquier otra causa) estas personas ganaron ese sobrepeso de 12, 15 o más kilos; al terminar las seis semanas con nosotros, adquieren hábitos saludables y la necesidad de continuar en el camino saludable. Contamos con testimonios de gente que nos ha dicho que la experiencia les salvó, literalmente, la vida. Algunas habían pensado incluso en suicidarse: ya no querían vivir en el cuerpo que tenían, se encontraban con una depresión fuerte y han podido cambiar con el ejercicio.

 

¿Cómo transforman los hábitos de las personas que aceptan el reto?
Los tres principios son: entrenamiento, nutrición y comunidad. Además de las rutinas para ejercitarse, les proporcionamos una dieta, con la que poco a poco aprenden a comer mejor. Y al formar parte de una comunidad todo es más fácil: siempre es mejor caminar en grupo, que solo. Esta parte es estratégica para el challenge; creamos incluso un grupo en WhatsApp que ha resultado de mucha ayuda para evitar tentaciones y darse ánimo.

 

¿Se trata de trabajo en equipo o de competencia?
Es un trabajo colaborativo. Nos esforzamos en crear un ambiente lo más amigable posible, porque son personas que se cuestionan si esto es para ellos, si no estarán haciendo el ridículo. Se trabaja en que exista aceptación, apoyo, motivación, seguridad de poder cumplir las metas.

 

¿Cómo hacen para que los miembros no se obsesionen con la belleza o el culto al cuerpo?
Hemos detectado este problema en adolescentes. Así que formamos a su alrededor un equipo con su entrenador, el jefe de entrenadores, el ejecutivo de membresías, incluso con su familia, para hablar del problema y solucionarlo.

 

Desde tu perspectiva, ¿cuáles son los beneficios psicológicos, emocionales e incluso cognitivos de llevar una vida donde el ejercicio está presente?
Nuestro lema es «Entrenar puede cambiar tu vida». Reafirmo a propósito el «puede», porque soy testigo de cómo un hábito saludable (como el ejercicio), alinea la vida de las personas. El ejercicio genera virtudes, como la disciplina, la fortaleza, la templanza… No conozco a una persona que entrene adecuadamente y que viva en el pesimismo o en la amargura. El mundo de las emociones está ligado al mundo del cuerpo.