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Dos mundos, el de la familia y la empresa, se entrelazan en 80% de las compañías de México. Perpetuar y hacer crecer este tipo de empresas son las iniciativas que más ocupan al fundador de la «dinastía», y con mucha razón, ya que el nivel de involucramiento de los familiares parece decrecer con el tiempo hasta caer en la constante: «abuelo rico, padre millonario, nieto miserable».

 

Para romper con esta regla de las tres generaciones y encauzar al éxito a las empresas familiares, John A. Davis, profesor de Harvard Business School, cataloga al crecimiento, talento y unidad como los factores indispensables. Sin embargo, preparar el terreno para estos elementos requiere de ciertos tintes de liderazgo cuyas características serán distintas para cada generación. ¿Cómo debe ser aquel líder que continúe el legado y asegure el futuro de los descendientes?

 

El tema de esta edición inquiere precisamente en ese cambio de estafeta. Gonzalo Gómez Betancourt estudia las características que determinan el modelo de liderazgo de cada generación que encabezará la empresa. Ricardo Aparicio exhorta a dejar de lado el arraigo al poder y no postergar la sucesión hasta la incapacidad o la muerte. Miguel Ángel Gallo sugiere compaginar las dos figuras que determinan el liderazgo de una persona: su reconocimiento frente a la sociedad y la experiencia que le confieren sus conocimientos. En entrevista, Arnoldo de la Rocha comparte las vicisitudes de fundar la empresa Pollo Feliz y luchar para que su ejemplo permee primero en su familia y como consecuencia, en la sociedad.

 

Carlos Llano nos recuerda que «la empresa se ha hecho tal vez no hostil, pero sí inhóspita (…) [en donde] los que son propios se tratan como extraños», y si es el caso en la empresa familiar, la sucesión puede llegar a desatar una lucha por el poder. Este punto de inflexión es sumamente emocional, pues decidir dejar en manos de otros lo que se construyó durante toda una vida se traduce en un doloroso ejercicio de desprendimiento; para encararlo, hace falta tomar consciencia de las emociones y comprender que las decisiones no sólo involucran al intelecto, también intervienen los sentimientos.

 

En la sección «Coloquio», se analizan los estados emocionales desde diferentes frentes con el propósito de apreciar la realidad y aspirar a

 

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