IS338_Dilemas_original

Trabajo como money market trader en una institución financiera. Estoy contento, mi sueldo es bueno y tengo acceso a distintos bonos.

Recientemente he experimentado algunos roces con el director de operación, quien me exige invertir en empresas específicas, algunas con una tasa menor a la del mercado. En cada ocasión le presento mejores opciones que siempre rechaza bajo el argumento de que no le generan confianza. Cada vez es más evidente su «predilección» por ciertas compañías que al final del día sólo ofrecen 0.05% menos que el mercado, no obstante, esas 0.05 centésimas de punto perdido, en inversiones a mediano y largo plazo, pueden afectar de manera importante el capital de nuestros clientes y la productividad e imagen de la empresa.

Aunque no lo puedo comprobar, es muy probable que el director de operación estreche algún acuerdo monetario con los involucrados en la operación de las empresas en las que me pide invertir. ¿Me corresponde inquirir en el asunto? Y si mis sospechas son correctas, ¿qué hacer con los hallazgos?

 

LOS ASESORES SUGIEREN

 

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Una duda legítima

Estimado trader, el dilema que presentas es muy interesante. Por un lado está el tema de las responsabilidades fiduciarias, que no son otra cosa que la confianza que depositan las empresas en sus ejecutivos de que tomarán la mejor decisión para cumplir de la mejor manera con las responsabilidades que tiene la empresa. En tu caso, buscar la mejor tasa para el cliente, teniendo en cuenta la sustentabilidad de la inversión (mediano y largo plazo).

Por otro lado, está la obediencia a la orden de un superior y el deber de guardar el secreto profesional, es decir, la confidencialidad necesaria para cumplir con el trabajo encomendado. Sin embargo, el secreto profesional tiene límites, uno de ellos es el perjuicio a la inversión de los clientes. Otro elemento que se combina es el posible conflicto de intereses que podría tener tu jefe; si existe la sospecha de que ése es el caso, me parece que sí te corresponde hablar del asunto con una autoridad superior dentro de la institución. Hay también mecanismos dentro de las empresas para hacer denuncias anónimas, aunque siempre es mejor presentar las cosas de manera abierta y transparente.

El modo de presentar el caso es importante, no lo hagas como acusación sino como una duda legítima de qué es lo mejor para el cliente y para la institución. En caso de no encontrar una respuesta en la empresa buscaría mecanismos con la institución reguladora de instituciones financieras.

Rodrigo Villaurrutia
Profesor de Ética de la empres

 

2

Lo que la auditoría no detecta

Un posible enfoque para resolver estas inquietudes consiste en establecer en el dilema los términos de conflicto entre la lealtad al propio jefe, y la responsabilidad para con los clientes de la empresa. Desde esa perspectiva habría obligación de anteponer lo segundo (responsabilidad con los clientes) a lo primero (lealtad al jefe).

También, desde la óptica de las responsabilidades fiduciarias que como trader tiene usted para con la institución, si existen elementos fundados para investigar la posible conducta fraudulenta de su jefe, debería proceder con la debida anuencia de un superior. En ambos casos tiene usted, sin embargo, el derecho a proteger su posición, por la situación comprometida en que lo colocaría el que su jefe se enterara que lo está investigando. En este tipo de circunstancias, si la investigación realizada comprobara sus sospechas, es válido proceder a la denuncia de forma anónima.

Cabe mencionar que, en la práctica, la mayoría de los fraudes ocupacionales son detectados por este medio, en una proporción mucho más grande que la que resulta de la práctica de auditorías, tanto externas como internas.

Tomás Viracocha
Consultor de Ética empresarial

 

3

«Piensa mal y acertarás», o no…

Para poder contestar con todos los elementos, echo de menos algunos datos, por ejemplo, si las empresas que usted propone tienen o no la misma calidad en su evaluación en el mercado. Este dato resulta sumamente relevante pues el riesgo de una operación está vinculado a la calidad de la empresa  y hay instituciones dedicadas a clasificar el riesgo. De cualquier modo, suponiendo que la calidad de las ofertas que usted presenta es igual a las que indica el director de operaciones salvo en la tasa de rendimiento, pienso que el primer paso sería mostrar que ambas inversiones tienen el mismo nivel de confianza según los estándares del mercado. En caso de que esto no sea así, existe la posibilidad de que su jefe tenga razón en expresar que no le generan confianza.

El mundo de las sospechas puede volverse infinito. La mejor manera de aclarar algo comienza siempre con una conversación de frente y clara. Pienso que la opción más sensata es hablar con el director de operaciones y expresar la discrepancia con su criterio de inversión. Hablando se entiende la gente y en muchas de esas conversaciones se despejan dudas que de otro modo pueden crecer innecesariamente. Pienso que el dicho que dice «piensa mal y acertarás» nos ha hecho mucho daño. Después de esa conversación considero que muchas cosas se aclararán.

Felipe Jiménez
Filósofo dedicado a la docencia