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«Hoy mejor que ayer, mañana mejor que hoy» (filosofía Kaizen). Este pensamiento pareciera resumir la respuesta ante un escenario que exige mayor eficiencia en menor tiempo. Al buscar satisfacer tales demandas surgen diversas corrientes con el propósito de aprovechar al máximo uno de los recursos más valiosos, pero escasos: el tiempo; importante aliado de la logística a la que dedicamos la edición presente.

 

Los autores que erigieron la sección «Alta dirección» exhiben el fruto de un interesante ejercicio de diálogo cuya profundidad se enriqueció en distintos encuentros y con el intercambio de ideas, opiniones, anécdotas y experiencias.

 

Felipe Villegas y Javier Fuentes encabezan la propuesta global que trazó este prolífico think tank y exploran diversas directrices logísticas cuyo propósito es resolver nuevos –y viejos– problemas. Por su parte, Margarita Hurtado y Lorena Berumen estudian el fenómeno de las concentraciones industriales,  motivación vital para el desarrollo de infraestructura que brindará soporte a las operaciones logísticas y generará importantes inversiones.

 

Thomas Shimada aclara el beneficio de organizar e interpretar la información a través de herramientas matemáticas y tecnologías innovadoras; porque quien domine el lenguaje del Big data, será capaz de comprender y predecir las tendencias que mueven al mundo. En la misma línea, Gustavo Jiménez urge a reformar la cultura de movilidad urbana que, con ayuda de la tecnología, podría desahogar uno de los mayores problemas que padecen los habitantes de las megaciudades: el tráfico.

 

Francisco Giral, Premio Nacional de Logística 2013, y Humberto Cortés proponen un sistema para investigar el estado de las operaciones en una Cadena de Suministro y así, dar el primer paso en la búsqueda de la función logística ideal para cada negocio.

 

La mejora continua es el eje de esta edición, que se traduce también en el aspecto de la ciudadanía y se desarrolla en la sección de «Coloquio». Hoy es fundamental mantenerse informado en aras de combatir los vicios del sistema; pero un círculo vicioso ensombrece el camino. De entre los actores responsables: el académico que sabe, no se da el tiempo de informar; el periodista que informa, no se da el tiempo de profundizar; y el político que participa, no se da el tiempo de reflexionar. ¿Dónde queda el ciudadano? Cinco artículos cavilan sobre su papel en el siglo XXI.

 

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Un líder capaz de impulsar obras que ayudaron a cientos de personas despertará admiración entre sus conocidos y curiosidad entre quienes escuchan de él por vez primera, pues para dirigir una empresa espiritual se requiere de ciertas virtudes que inspiren a los demás. En la sección «Miscelánea» exploramos tres facetas de Álvaro del Portillo, beatificado el 27 de septiembre de 2014.