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El jefe de administración de la empresa en la que trabajo es familiar mío. Hace poco me enteré de que ha estadorealizando una desviación de la base de datos hacia una compañía de la competencia. ¿Qué acciones y postura ética debo tomar?

 

Los asesores sugieren

1

Conocer los antecedentes para tomar medidas

Las acciones deben ser proporcionales al daño que se causa. Primero hay que identificar el valor del desvío de información para decidir qué acciones se tomarán; porque, una vez que haya ocurrido, no será fácil reparar el perjuicio que pueda causar.

Luego, hablar con la persona que cometió la falta para ayudarle a que sea él quien la rectifique y manifieste el daño. También es relevante saber cómo se enteró de la información. Si conocer ese tipo de circunstancia es parte de su trabajo, entonces sí tendría que tomar medidas, pues de otra manera estaría incumpliendo su misma labor.

Hay un viejo principio jurídico que evita que las personas emparentadas tengan obligación de delatar a sus parientes y que opera según la cercanía del parentesco, ordinariamente se refiere a las relaciones fraternas o paterno-filiales.

 

Felipe Jiménez

Filósofo dedicado a la docencia

2

¿Una doble lealtad?

Estamos ante una supuesta doble lealtad en conflicto. Quizá lo primero sería confirmar la veracidad de esos hechos, si realmente se dieron, qué entidad tienen y qué daño real causaron. Después, analizar cuál es tu función y responsabilidad en esa empresa: si eres un empleado o si tú contrataste al pariente incómodo y él te reporta a ti; en ambos casos la respuesta ética será diferente. También es interesante reflexionar sobre su carácter y tu relación con él. Evalúa cómo reaccionaría ante una seria advertencia tuya.

Es decir, la primera fase implica buscar la verdad sobre el tema y su autor. En la segunda, habría que tomar una decisión prudencial que favoreciera la justicia y el desarrollo de la empresa. Si los daños son mínimos y hay expectativas de que tu pariente reaccione bien, quizá bastaría con una advertencia formal, en privado o delante de algún testigo conocido de ambos. Si tu misión en la empresa no es de dirección o de seguridad, o los datos no se confirman, tal vez lo mejor fuera desentenderse por completo. Si se confirma el daño y además tienes autoridad sobre él, piensa en despedirlo de la organización de trabajo que él injustamente dañó. En definitiva: «Amicus Plato, sed magis amica veritas». «Soy amigo de Platón, pero más amigo de la verdad».

 

Armando Reygadas

Abogado especialista en ética de empresa

 

«Ya no puedes ser indiferente»

Estimado trabajador, al contratarnos en una empresa adquirimos lo que se llaman responsabilidades fiduciarias: cuando una empresa contrata a cualquier persona, deposita en ella la confianza de que en su toma de decisiones verá siempre por el bien de la empresa, siempre y cuando éste sea lícito y ético. Las empresas no son entes amorfos, son un conjunto de personas que quieren lograr objetivos comunes y, de esta forma, el centro de la empresa son las personas. Cuando se afecta a la empresa se afecta a ese conjunto de personas.

Tu familiar cometió un acto ilegal y contrario a la ética, que terminará perjudicando a la empresa que confió en él al contratarlo. Sugiero exponer la situación ante la dirección, pero procura cuidar, en la medida de lo posible, los datos de tu identidad para disminuir el impacto en tu relación familiar.

En México, y Latinoamérica en general, tendemos a poner la amistad o la familia incluso antes que el bien de la mayoría (en este caso el de la empresa), sin embargo, el daño que provoca puede ser mayor y, en algún punto, puede perjudicarte a ti también. Al conocer el hecho ya no puedes ser indiferente. Y si consideras que hay algún margen para que tu familiar recobre la cordura, intenta hablar con él. Piensa: «si yo fuera dueño de la empresa, cómo me gustaría que actuaran mis empleados ante esta situación», te ayudará a tomar una decisión.

 

 

Rodrigo Villaurrutia

Profesor de ética de la empresa

4

Primero: el bien de la empresa

Definitivamente esa persona incurrió en una falta de lealtad, que además causa un perjuicio importante y repercutirá en faltas de justicia que afectarán a toda la empresa.

Si usted es su superior, lo que procede es que lo despida; aunque seguramente tendrá consecuencias en el ámbito de la familia, cuestión que usted tendrá que asumir y tratar de paliar al demostrar que esta decisión es estrictamente profesional. También deberá cuidar que en la familia no trascienda el motivo por el que se le despidió, para respetar el derecho a la reputación que esa persona tiene en su círculo de personas cercanas.

En cambio, si usted no es su superior, lo que procede es una denuncia anónima para que, a la persona a quien le competa tomar medidas, esté enterada y evite mayores perjuicios para la empresa. El carácter anónimo de la denuncia contempla salvaguardar las relaciones en el ámbito familiar, y en una situación como ésta no tendrían por qué verse afectadas por algo que compete a la esfera del trabajo.

 

Tomás Viracocha

Consultor de ética empresarial