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Blanca como la nieve, roja como la sangre
Alessandro D’Avenia
Grijalbo. Barcelona, 2010
249 págs.

Pocas obras literarias calan profundo en los jóvenes posmodernos, como ésta cuyo éxito es considerable en varios países europeos.
Aunque el libro se dirige a jóvenes, presenta los grandes problemas de la existencia humana: el sentido del bien y del mal, del sufrimiento y del dolor, de la verdad y la falsedad, los cuestionamientos sobre el más allá…
El autor nos adentra en la psicología de Leo, un adolescente inquieto quien no soporta sus clases en el bachillerato, piensa que sus padres son anticuados y no cree en Dios. Entonces conoce a Beatrice. Una joven pelirroja con bellos ojos verdes, de quien queda prendado.
Pero ocurre algo inesperado. Beatrice es diagnosticada con leucemia. Leo la visita en la clínica y ella le muestra su diario, donde escribe cartas a Dios, fuente de su fortaleza. Leo entra en una crisis emocional que lo lleva a madurar.
Quizá lo más meritorio de la novela es su sabor fresco, jovial y su lenguaje espontáneo. El dramatismo intercala contrapuntos que le proporcionan una particular amenidad. D’Avenia busca dejar mensajes motivadores y constructivos en sus lectores. Sin duda, una joya literaria de nuestros días.