Rate this post

A mediados de los ochenta, un conocido periodista criticó acremente un ejemplar de ISTMO cuya portada lucía una sola cabeza: Ética y negocios. ¡Qué absurdo! ¾ decía¾ Nada tiene que ver una cosa con la otra. Son realidades distintas, mezclarlas es una soberana tontería.

Aquel comentario no era raro para esa época. La mágica frase business is business, implicaba limpiar estorbos, ocuparse única y exclusivamente de lo que permitiera ganar más dinero Hoy, que los fraudes de tantas empresas trasnacionales ¾ sumados a la cosecha de cada localidad¾ nos convierten en testigos o víctimas de lo que implica negociar sin ética, nos parece evidente la relación.

En este ejemplar, tres colaboradores analizan el tema, se trata de un resumen de su participación en el V Congreso Latinamericano de Ética, Negocios y Economía organizado en el IPADE en noviembre pasado.

Lynn Paine, profesora de la Harvard Business School, sostiene que la ética y los negocios se han manejado por muchos años como mundos aparte, sobre diferentes coordenadas; urge acercarlos. Aunque nunca quedarán sobrepuestos, la zona donde convergen debe crecer y fortalecerse. En los negocios «el aspecto moral está subdesarrollado, en su etapa infantil».

Por su parte, Carlos Llano, con ese estilo vibrante y contrastado, entretejido vitalmente con el todo del ser humano, analiza los distintos sentidos de la responsabilidad y habla de la disyuntiva entre principios y consecuencias que con frecuencia se presenta al hombre de empresa. Subraya la necesaria visión de síntesis que lo hará capaz de obtener resultados económicos cumpliendo con los principios y recuerda que el negocio más importante de todos es la propia existencia.

Un esbozo de un auténtico proceso de gobierno ofrece Felipe González y González, quien recuerda que el gobierno corporativo no está para generar utilidades, sino el máximo valor posible en todos los ámbitos. Gobernar no estriba en dar órdenes sino en provocar una respuesta; comunicarse con los demás para espolear su creatividad y conseguir que ejecuten las órdenes, pero mejoradas, porque han comprometido su iniciativa individual.

La preocupación por las cuestiones éticas atraviesa cada vez más toda nuestra vida, los fraudes, la corrupción, la inseguridad, nos recuerdan continuamente a dónde desemboca una sociedad que las ignora. Por ello, ISTMO insiste e insistirá en el tema desde perspectivas distintas y complementarias.