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New Age es el actual movimiento religioso (o más propiamente pseudo-religioso) que está adquiriendo mayor auge en el mundo occidental. Es, además, una mentalidad, una actitud, un estilo de vida. Es el punto de convergencia de ideas y aspiraciones muy variadas; de ahí su carácter sincrético (sincretismo: sistema filosófico o religioso que pretende conciliar varias doctrinas diferentes) y la dificultad para definirlo con precisión.

Parece expresar en síntesis el espíritu y el clima de la religiosidad de nuestro tiempo, una religiosidad light que rechaza lo dogmático e institucional y busca las experiencias místicas individuales. Una religiosidad que se apoya prioritariamente en la parte emocional o sentimental del hombre.

Alguien ha dicho con acierto que se trata de un «supermercado de religiones donde cada uno toma lo que le gusta y deja el resto».

Un representante del New Age afirma que si Lutero ha propuesto el libre examen de las Escrituras, el New Age va mucho más allá y propone el libre examen incluso de la experiencia y de la percepción. Lo tradicional ha de ser rechazado por antiguo, lo nuevo será bueno por ser nuevo. Pretende erigirse en religión universal y suplantar a todas las otras religiones.

New Age se presenta como una forma de sabiduría salvífica: ofrece la liberación espiritual del hombre -liberarlo de sus múltiples dolencias y padecimientos-, para lo cual sus adeptos deberán hacer una experiencia mística de Dios, mediante determinadas prácticas y ejercicios.

Es una nueva forma de gnosticismo (racionalización de la fe que refiere la salvación del hombre a un conocimiento de contenido esotérico).

New Age constituye una visión del mundo (Weltanschauung) que se apoya en la ciencia moderna, sobre todo en la física atómica y subatómica. Intenta fundamentarse en las siguientes bases: la ciencia moderna- física, neurología, etcétera, las religiones orientales, la nueva psicología, la astrología.

Organización sin organización

New Age es un movimiento no organizado en estructuras jerárquicas. Lo constituyen pequeños grupos, independientes uno del otro, pero que mantienen relaciones informales y tienen como punto de reunión determinadas librerías especializadas en esoterismo y temas afines. Forman un entramado (network) de personas y grupos que «conjuran dulcemente» (conjura: conspiración, complot) para el advenimiento de la nueva era. Son llamados, a participar de esta conjura, todos los contestatarios de la sociedad actual y de las iglesias constituidas, y todos los que van en busca de un mundo nuevo y diverso, social o religiosamente.

No posee una organización unitaria, no profesa un solo credo, y muchos de los adeptos suscriben sólo parte de sus ideas.

Sus seguidores pertenecen a una amplia variedad de sociedades y organismos: negocios de comida dietética, grupos de meditación, partidos políticos, grupos ecológicos. Sus ideas han irrumpido en los más variados sectores de la sociedad: seminarios de preparación empresarial, centros de creación artística o asociaciones de tipo sanitario.

Raíces

Las raíces históricas del New Age pueden encontrarse en la actividad y pensamiento de la Sociedad Teosófica fundada por Helena Petrovna Blavatsky. Nacida en 1831 de una noble familia rusa, desde joven mostró dotes extraordinarias de clarividencia. Sus intereses exóticos la llevaron por el mundo hasta adquirir cierta celebridad por sus poderes mágicos y espiritísticos. En 1873 se trasladó a Nueva York donde, en 1875, fruto de tertulias organizadas en su casa, fundó la Sociedad Teosófica, cuya doctrina fundamental se publicó dos años después en su libro Isis Unveiled. Posteriormente, en 1878, Blavatsky se trasladó a Adyar (India), sede actual de la sociedad, convencida de la superioridad de las religiones de Oriente. Allí murió en 1891.

La doctrina teosófica de Blavatsky estriba en un esquema de tipo gnóstico-neoplatónico: unidad esencial de todo, una emanación conciencia-materia según una ley cósmica (karma), manifestaciones del espíritu en la materia (avatara) y el regreso del hombre al espíritu.

En la historia posterior de la teosofía sobresale la figura de la inglesa Alice Bailey ( 1880-1949). En 1919 entró en contacto con un maestro llamado el «Tibetano Dhwal Khul» que le pidió ser portavoz de sus revelaciones. Nacen así, 24 volúmenes de la transmisión del Tibetano que hablan principalmente de un próximo regreso de «Cristo» a la tierra; una época de paz y justicia social; de la potencia de la música y de la danza (del arte en general;de la importancia de la oración universal o de la Gran Invocación; de la posibilidad y camino de autoperfeccionamiento; de la apertura y contacto con los Maestros; de una salvación personal e individual: una síntesis de lo que vendrá a ser el pensamiento newagiano.

Desde el punto de vista intelectual, se pueden encontrar antecedentes en el naturalismo de Rousseau (siglo XVII), el voluntarismo de Shopenhauer, el nihilismo de Nietzche, el evolucionismo cósmico de Theilard de Chardin, etcétera.

A partir de la II Guerra Mundial, aparecieron en Occidente numerosos grupos nacidos alrededor de maestros espirituales orientales, generalmente en los Estados Unidos.

En la década de los 70 emigraron a California -de la India y el Japón-, «maestros espirituales» de tradición hindú y budista, con el propósito de difundir la práctica del yoga y del zen. Fueron los años de la cultura hippie, del uso de productos psicodélicos para acceder al subconsciente o al supraconsciente, del interés por el esoterismo, la psicología profunda, el espiritismo en su nueva forma del channeling, las medicinas alternativas, el feminismo, el ecologismo, el pacifismo.

Los Beatles ( 1962) difundieron su simpatía por el misticismo hindú. Los integrantes del movimiento Era de Acuario, nacido en California a mediados de los años 70, inspirado en los Beatles, anuncian el nacimiento de una nueva era con «el portador de agua» que satisface los deseos humanos, bajo cuyo signo del zodiaco los hombres serán redimidos.

Tomando en cuenta este proceso, puede decirse que New Age nació a mediados de los 70, en California, como convergencia de varios factores:

– El desencanto producido por el fracaso del mito del progreso.

– El sentimiento de que la religión que ofrecían las iglesias cristianas era formalística y carente de interioridad e impulso místico.

– La atracción de la religiosidad oriental (hindú y budista).

Un negocio floreciente

Es indudable que New Age se ha convertido en un negocio que ofrece numerosos productos, con una demanda cada vez mayor.

Un lugar destacado lo ocupa la música New Age, frecuentemente realizada con mucha calidad y caracterizada por imitar los sonidos de la naturaleza -agua, viento-. La producción de discos y cintas musicales es cada día más abundante. También están proliferando videos sobre paisajes naturales, acompañados por música New Age.

El negocio editorial es muy fuerte, por el elevado número de libros y revistas que se están publicando, como ya se señaló.

Se imparten también cursos varios para inculcar el estilo New Age, con elementos de yoga, meditación trascendental, etcétera.

Existen supermercados y farmacias especializadas en comida y medicina alternativa.

New Age da mucha importancia a la salud corporal, que también caracterizará la era nueva, de ahí que promueva todo lo que pueda favorecerla: aerobics, dietas, alimentos y bebidas light, cirugía plástica, etcétera. Se ofrecen objetos variadísimos relacionados con el control mental y el bienestar físico. Por ejemplo, pirámides portátiles para aumentar las capacidades psíquicas; piedras de energía balanceada; camas magnético- rejuvenecedoras que equilibran el flujo de energía, permiten dormir profundamente y despertarse fresco y lleno de vitalidad…

El término New Age -era nueva- responde a que nos encontramos en la etapa final de un ciclo astronómico y vamos a entrar en uno nuevo. El sol, de hecho, está pasando de un signo del zodíaco -Piscis- a otro -Acuario-.

Según los astrólogos, siempre que el sol cambia de signo suceden cambios radicales en la evolución de la civilización, sobre todo en el ámbito religioso:

El ciclo de Piscis toca a su fin, porque hacia el 2160 el sol entrará en Acuario (el portador de agua que satisface los deseos humanos). Apunta una era nueva bajo el signo de la abundancia. Se implantará una nueva religión a nivel mundial, que reconciliará todas las religiones.

El hombre y la espiritualidad New Age

Los seres humanos son una extensión de la esencia divina del mundo, y por ello tienen un potencial infinito. Cada persona puede actualizar la naturaleza divina y alcanzar la unión con el Uno, con el Todo divino. En esto consiste la salvación del hombre. Eso se consigue haciendo una experiencia mística de Dios, mediante ejercicios que hacen experimentar que la. persona humana es una centella de la Conciencia absoluta.

La energía que nos permite alcanzar la trascendencia se almacena en el hemisferio derecho del cerebro. Para poder ser dios deben suprimirse las limitaciones impuestas por el hemisferio izquierdo, que han sido las responsables del racionalismo y del intento de someter a la naturaleza por medio de la tecnología. Para pensar de un modo puro, es necesario hacerlo con el hemisferio derecho, asiento del conocimiento intuitivo y de la creatividad.

También para liberar todo el potencial encerrado en la mente humana, New Age se propone desarrollar el hemisferio derecho del cerebro, sede del instinto, la emoción, la fantasía, los sueños y la intuición.

La creencia en la reencarnación es casi universal entre los New Agers, y se considera científicamente legitimada por el procedimiento conocido como terapia de la vida pasada, que apunta a verificar la reencarnación en casos individuales.

Métodos, prácticas y ejercicios

Hay diversos procedimientos -los llaman psicotécnicas o psico-tecnologías- que hacen que el yo se experimente como «sí mismo», como divino, alcance la experiencia mística de Dios y saque de ahí la energía cósmica para desarrollar el propio potencial humano:

1) La meditación, que es el camino de la experiencia espiritual. Las religiones orientales son las adecuadas para recorrer este camino: yoga, zen, meditación trascendental, tarot.

2) El recurso a la psicología: la psicología de lo profundo de C.G. Jung (conciencia colectiva), como vía para la ampliación de la conciencia, y la psicología transpersonal, que permite tener experiencias-límite en las que se revive el proceso del nacimiento (rebirth), o se hacen viajes a las puertas de la muerte. En estas experiencias, la conciencia personal sale del propio yo, se dilata hasta sentirse una sola cosa con la conciencia universal, con la energía cósmica. Estas experiencias producen paz interior. Pueden ser inducidas con una estimulación eléctrica del cerebro o con ingestión de drogas, vías permanentes de iluminación.

3) A estas experiencias pueden también contribuir la relajación mediante la música, danza, hipnosis, ayunos, usos vegetarianos o artes marciales. Como la realidad última del cosmos no está constituida de cuerpos sólidos, sino de vibraciones y movimientos ondulatorios, la música está especialmente indicada para captar la esencia de la realidad.

4) El recurso del channeling (de channel: canal), que es la forma moderna del espiritismo clásico. En éste el medium evoca espíritus de los difuntos y recibe sus mensajes. En el channeling, el medium, que hace de channel, recibe las «revelaciones» de entidades superiores, cuya naturaleza no se conoce con exactitud. El channeling está en perfecta consonancia con la visión monística de la realidad: todos los hombres son subpersonalidades de la Mente única y pueden hacer de «canales», por los cuales cada parte del único Ser puede acceder al resto de Sí mismo. La artista norteamericana Shirley MacLaine ha popularizado el channeling.

5) New Age posee también una función terapéutica: pretende ser una terapia de las enfermedades, tanto de la psique como del cuerpo. Con este objeto recurre, no a la medicina oficial, sino a las medicinas alternativas, como la homeopatía y la acupuntura.

Reencantamiento del cosmos

Para el New Age, el cristianismo y la ciencia han «desencantado» el mundo. El cristianismo, porque lo ha despojado de su divinidad. La ciencia, porque lo ha racionalizado, lo ha descompuesto en partes, rompiendo las conexiones con el todo. De ahí ha resultado un cosmos fragmentario e insignificante, puro objeto de manipulación por parte del hombre. New Age pretende «reencantar» el cosmos, resacralizarlo, reconocer que es «divino» y que es «uno».

A este reencantamiento del mundo está ligada la atención especial que New Age le da a la ecología. Se trata de una ecología profunda (deep ecology), basada en el principio de que toda la tierra es un organismo viviente de carácter divino y que todos los seres vivientes -incluido el hombre- poseen el mismo valor e idéntica dignidad.