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	<title>Revista ISTMO &#187; Coloquio</title>
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		<title>La reconquista de la calle. Hacia ciudades más humanas</title>
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		<pubDate>Fri, 13 Apr 2012 18:10:24 +0000</pubDate>
		<dc:creator>astrid_petzold</dc:creator>
				<category><![CDATA[Coloquio]]></category>
		<category><![CDATA[arquitectura]]></category>
		<category><![CDATA[ciudades]]></category>
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		<description><![CDATA[Convertir nuestras ciudades, muchas veces anárquicas y desquiciadas en urbes amables, a la medida del hombre, es un reto para este siglo en que la población mundial se concentra cada vez más en ellas. 
La apuesta requiere proyectos viables, económicos que recuerden el origen de la ciudad: lugares donde se reúnen personas buscando un bien común.
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<p><a href="http://istmo.mx/revista/wp-content/uploads/2012/04/coloquio_01_original.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-61585" title="coloquio_01_original" src="http://istmo.mx/revista/wp-content/uploads/2012/04/coloquio_01_original-257x300.jpg" alt="" width="257" height="300" /></a></p>
<p>&nbsp;</p>
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<p><span style="color: #800080;"><em>Convertir nuestras ciudades, muchas veces anárquicas y desquiciadas en urbes amables, a la medida del hombre, es un reto para este siglo en que la población mundial se concentra cada vez más en ellas. </em></span><span style="color: #800080;"><em>La apuesta requiere proyectos viables, económicos que recuerden el origen de la ciudad: lugares donde se reúnen personas buscando un bien común.</em></span></p>
<p>«Un día cualquiera en una calle cualquiera. Los peatones caminan por las aceras, los niños juegan delante de los portales, la gente está sentada en bancos y escalones, el cartero hace su recorrido con el correo, dos transeúntes se saludan en la acera, dos mecánicos arreglan un coche, algunos conversan».1<br />
Con este relato, que puede estar ocurriendo en este momento, en cualquier ciudad del mundo, inicia el libro La humanización del espacio urbano, de Jan Gehl, arquitecto danés, especialista en diseño urbano, que nos enseña el valor del intercambio social, espontáneo e impredecible que ocurre en el espacio urbano de las ciudades.<br />
Cuando se piensa en cómo hacer ciudades más humanas, especialmente en América Latina, donde 80% de la población vive en ciudades, se debe pensar en cómo humanizar nuestras calles, ya que «entre 25% y 30% de la superficie de las ciudades está constituida por calles, que son a la vez el espacio público por excelencia y un elemento fundamental de movilidad (…) Y la movilidad es un derecho que abre camino hacia otros derechos básicos: la educación, el trabajo, la vivienda, etcétera».2<br />
En tal sentido, es fundamental ocuparse del diseño de las calles, entendiéndolas como la suma del espacio de las aceras –espacio para el peatón–; el espacio de la calzada –espacio para el vehículo particular y para el transporte masivo–; y el espacio para movilizarse en bicicleta con seguridad (ciclo-rutas); pero la calle no es nada sin los edificios que la bordean y sin las personas que la recorren.</p>
<p><strong>CIUDADES PARA LA GENTE</strong><br />
Existen ciudades que han apostado por la construcción y diseño de un espacio público urbano de calidad, al entender que sólo a través de éste se construye una ciudad para la gente.<br />
Algunas de estas ciudades, entre sus iniciativas, han estimulado el uso masivo de la bicicleta como medio de transporte, al implementar una infraestructura adecuada para movilizarse en bicicleta con seguridad. Ejemplos: Copenhague, en Dinamarca, donde una de cada tres personas usa la bicicleta para ir a sus actividades diarias, pese a padecer inviernos prolongados y muy fríos; Ámsterdam y Houten en Holanda, donde desde los años 70 se decidió resolver la congestión del tráfico facilitando el uso masivo de la bicicleta (17.000 km de ciclo-ruta en Holanda), y Bogotá, en Colombia (300 km de ciclo-ruta desde 1998 y más 350.000 personas que se movilizan en bicicleta). Enrique Peñalosa, exalcalde de Bogotá (1998-2001), señala que esta infraestructura es importante en 30% porque protege al ciclista y en 70% porque es símbolo de respeto por la dignidad humana.3<br />
Ahora bien, estas iniciativas por sí solas no son suficientes. Así lo entendió, Enrique Peñalosa, uno de los protagonistas de la gran transformación de Bogotá, que inició su gestión preguntando: ¿cuál es la ciudad que queremos para vivir? «Una ciudad más para gente que para los carros», y en esto centró todas sus acciones. Para él, «si la ciudad es el lugar de encuentro por excelencia, más que cualquier otra cosa, la ciudad es su espacio público peatonal».4<br />
Por esta razón, durante su gestión se convirtió en decisión política hacer una ciudad más democrática y más inclusiva, a través de diferentes acciones, todas vinculadas al espacio público:</p>
<p>•    Recuperación del espacio público peatonal –las aceras–, que por décadas venían ocupando los automóviles; esta acción provocó un movimiento organizado por personas que vieron afectados sus intereses, y casi logran que le revoquen el mandato.<br />
•    Creación, recuperación y transformación de parques, plazas y jardines al concebirlos como espacios para hacer la gran diferencia en la inclusión de los pobres a la ciudad.<br />
•    Construcción de la red transporte masivo Transmilenio, con carril exclusivo, que permite competir con los tiempos de viaje en vehículo particular.<br />
•    Construcción de la red de ciclo-rutas más grande de América Latina, que hoy posee más de 300 km.<br />
•    Construcción de bibliotecas como espacio lúdico y de igualdad, integradas a la red de ciclo-rutas y vías de transporte.</p>
<p>Pero nada de lo anterior se hubiese logrado sin la creencia de los bogotanos en esa conversión. Peñalosa expresó en una entrevista que la transformación de Bogotá, fue una transformación en el alma, una transformación de la autoestima del bogotano; creer que es posible tener la ciudad que se anhela, que se sueña…5<br />
No sólo el éxito de Bogotá se debió a la voluntad política y claridad en la idea de ciudad que se quería construir, sino también a la co-responsabilidad de los habitantes para hacer realidad la ciudad que querían.</p>
<div id="attachment_61587" class="wp-caption alignright" style="width: 310px"><a href="http://istmo.mx/revista/wp-content/uploads/2012/04/coloquio_01_02.jpg"><img class="size-medium wp-image-61587" title="coloquio_01_02" src="http://istmo.mx/revista/wp-content/uploads/2012/04/coloquio_01_02-300x214.jpg" alt="" width="300" height="214" /></a><p class="wp-caption-text">Biblioteca Temática, Medellín</p></div>
<p><strong>OPCIONES  EXITOSAS EN LATINOAMÉRICA</strong><br />
Uno de los grandes problemas de las ciudades latinoamericanas, no es su expansión, sino la manera en que se hace ciudad; existe ausencia de espacios públicos de calidad y prevalece el interés particular sobre el colectivo, lo que erosiona las posibilidades de construir lazos sociales. «La cantidad y la calidad del espacio público peatonal determinan la calidad urbanística de una ciudad».6<br />
En este sentido, existen ejemplos exitosos de ciudades latinoamericanas (Bogotá, Medellín, Río de Janeiro, Rosario) que intentan hacer una ciudad más inclusiva, más democrática y con mayor vida social mediante el mejoramiento de su espacio urbano y la creación de equipamientos abiertos a la ciudad.<br />
Es el caso de la ciudad de Medellín en Colombia; era una urbe asediada por la violencia del narcotráfico, con una topografía muy accidentada que dificulta los recorridos a pie y con una gran población en los cerros, desvinculada de la ciudad. Durante la gestión del alcalde Sergio Fajardo (2004-2007), «Medellín pasó del miedo a la esperanza». 7<br />
El conjunto de intervenciones que se llevaron a cabo se agrupó bajo la frase: «Medellín la más educada». Se apostó a una ciudad más educada al construir grandes equipamientos8 y se estimuló el encuentro ciudadano con espacios públicos de calidad. La mayoría de los llamados Proyectos Urbanos Integrales se ubicaron en zonas con fuertes conflictos de violencia y pobreza; se pasó «del encierro al encuentro». Un ejemplo son los internacionalmente conocidos Parque Bibliotecas, ubicados en la periferia de la ciudad de Medellín, los cuales sumados a una intervención en infraestructura de transporte –metrocable– lograron transformar estas zonas y hacerlas visibles.</p>
<p>ESTRATEGIAS PARA HUMANIZAR NUESTRAS CALLES<br />
Se debe ser consciente que actualmente la concepción de la mayoría de las calles y de las ciudades, dado que las calles son el origen de la ciudad, están marcadas por una lógica de maximización de los tiempos de recorrido del parque automotor.<br />
En el DF y su área metropolitana, «81.4% de los desplazamientos son en vehículos de baja capacidad. Aunado a esto, los transportes de alta capacidad –metro, buses y tren eléctrico– sólo representan actualmente 18.6%».9 Para hacer frente a esta situación, se han venido desarrollando iniciativas como el Metrobús (BRT), el establecimiento de una ciclo-ruta los domingos en el Paseo la Reforma, así como, el programa Ecobici que cuenta actualmente con 30 mil usuarios. Si se quiere construir una ciudad para la gente, más humana, deben incrementarse y apoyarse este tipo de iniciativas.<br />
Propongo a continuación 10 estrategias de diseño urbano que considero básicas para construir ciudad para todos:</p>
<p><span style="color: #800080;">1. Acondicionar y dilatar las aceras</span>. Hay que otorgarle espacio al peatón no sólo para permitir su desplazamiento de un punto a otro, sino para realizar una actividad tan simple como detenerse a ver a otras personas y descansar.</p>
<p><span style="color: #800080;">2. Incorporar la escala peatonal. </span>(Walk scale) Incorporar mobiliario urbano en las aceras adecuado a la escala del peatón (alumbrado, árboles, bancas, etcétera).</p>
<p><span style="color: #800080;">3. Crear redes de espacios públicos conectados entre sí</span>. Micro intervenciones de espacios públicos diseminados por la ciudad y vinculados a través de redes peatonales y ciclo-rutas acondicionadas.</p>
<p><span style="color: #800080;">4. Acondicionar climática y acústicamente el espacio urbano</span>. Producir barreras acústicas (con materiales naturales y artificiales) que protejan al peatón del ruido del tráfico y le ofrezcan protección en condiciones climáticas adversas (frío y calor).</p>
<p><span style="color: #800080;">5. Integrar la pedagogía al diseño y a la gestión del espacio urbano.</span> Hay que educar y concientizar a las personas en el correcto uso del espacio urbano. Un ejemplo tan sencillo como el estimular a los conductores a respetar al peatón, las normas de circulación y a los peatones a cruzar la calle por el paso peatonal.</p>
<p><span style="color: #800080;">6. Incentivar el transporte sostenible y el caminar. </span>Estimular la utilización de medios de transporte masivos (metro, metrobús) y ofrecer una infraestructura adecuada para el uso masivo de la bicicleta. Igualmente, brindar aceras anchas y acondicionadas para realizar recorridos a pie.</p>
<p><span style="color: #800080;">7. Acondicionar lumínicamente el espacio urbano</span>. La iluminación del espacio urbano es importante no sólo para otorgar seguridad sino también para brindarle calidez.<br />
<span style="color: #800080;">8. Conciliar los diferentes ritmos de los usuarios</span>. El diseño del espacio urbano debe ser capaz de conciliar desplazamientos a velocidades y con requerimientos diferentes como personas con discapacidades (motora, visual, auditiva), personas que se detienen a descansar o que recorren el espacio observando vitrinas, ciclistas, etcétera.<br />
<span style="color: #800080;">9. Diseñar con materiales duraderos y de bajo costo</span>. Toda intervención en el espacio urbano debe ser capaz de resistir en el tiempo el uso frecuente de las personas, y al mismo tiempo requerir poca inversión, sin que ello vaya en detrimento de la calidad de los mismos y de su diseño.<br />
<span style="color: #800080;">10.  Incrementar la biodiversidad (flora y fauna)</span>. El diseño del espacio público urbano debe convertirse en una oportunidad para introducir especies arbóreas locales poco conocidas y que atraigan fauna, esto permitirá una mejora en la calidad ambiental de la ciudad. El uso de arborización visual y olfativamente diferente, con coloración y floración también diferentes ofrece un espacio urbano cambiante sensorialmente.</p>
<p>Las estrategias antes mencionadas deben ir acompañadas de miles de pequeñas acciones que sumadas hacen la gran diferencia entre una ciudad amable, inclusiva y democrática y una ciudad agresiva, excluyente e indiferente. Es en el espacio público urbano donde las diferencias desaparecen, todos somos iguales, por eso es fundamental construir espacios con urbanidad para todos.</p>
<p><strong>LAS CALLES, LA CIUDAD SOMOS NOSOTROS</strong><br />
No debemos olvidar que un aspecto fundamental para hacer ciudades más humanas es una buena comunicación entre ciudadanos. Así lo entendió Antanas Mockus, ex-alcalde de Bogotá (1995-1997/ 2001-2003), otro de los protagonistas de la gran transformación de Bogotá (ver istmo 316) al implementar entre sus iniciativas la campaña Cultura ciudadana.<br />
Para ello se definió cultura ciudadana como la regulación cultural, más que moral, de los comportamientos ciudadanos. Se establecieron cuatros metas principalmente:10</p>
<p>1.    Aumentar el cumplimiento voluntario de normas.<br />
2.    Aumentar la capacidad de la gente de influirse y corregirse amablemente para cumplir normas.<br />
3.    Aumentar la capacidad de resolver conflictos por acuerdos.<br />
4.    Aumentar la capacidad de expresarse y comunicarse.</p>
<p>Aunado a esto, un principio fundamental que debe regir toda convivencia y que persiga la disminución de la violencia es: «toda vida es sagrada».11<br />
En la medida en que se internalice que hay que valorar y cuidar más lo colectivo sobre lo individual, en esa medida mejorará la calidad de vida de los habitantes de las ciudades.<br />
Las ciudades trascienden los elementos físicos que las construyen, «son un conjunto de muchas cosas: memorias, deseos, signos del lenguaje; son lugares de trueque, como explican todos los libros de historia de la economía, pero estos trueques no lo son sólo de mercancías, son también trueques de palabras, de deseos, de recuerdos».12<br />
Todas estas experiencias transcurren y tienen lugar en las calles, y para ello se requiere que las compartan diferentes grupos de personas, con gustos e intereses distintos, donde convivan distintos medios de transporte y movilidad, donde exista pluralidad de usos (vivienda, comercio, oficinas, cultura, ocio), donde se experimente el encuentro con el otro, lo diferente; donde sea posible la negociación, y por qué no, el conflicto.<br />
Las calles, la ciudad somos nosotros, seamos co-responsables de hacerlas más humanas.</p>
<p style="padding-left: 30px;"><span style="color: #000080;"><strong>CONCENTRACIONES DE ENERGÍA HUMANA</strong></span><br />
<span style="color: #000080;">• Ha sido un error de Occidente tratar de frenar el crecimiento de las ciudades. «La fuga urbana, que parecía una buena idea hace un siglo, ahora parece un error…». </span><br />
<span style="color: #000080;">• Las concentraciones de gente son concentraciones de energía humana que hay que organizar y aprovechar.</span><br />
<span style="color: #000080;">• «No existe un país urbanizado pobre; no existe un país rural rico», dijo Edward Glaeser, economista de Harvard al presentar su libro El triunfo de las ciudades.</span><br />
<span style="color: #000080;">• «Sería mucho mejor para el planeta –escribe Edward Gleaser– que la gente (…) acabe viviendo en ciudades densas construidas alrededor de un elevador, en lugar de extensas zonas construidas en torno a los autos».</span><br />
<span style="color: #000080;">• La expansión centrada en los autos se come las tierras de labranza, la energía y otros recursos. Ahora, los urbanistas en Estados Unidos quieren repoblar los centros de las ciudades y densificar los suburbios, construyendo zonas que sean transitables.</span><br />
<span style="color: #000080;">• Es un error ver la urbanización misma como un mal, más que como una parte inevitable del desarollo… </span><br />
<span style="color: #000080;">• &#8230; las ciudades son la mejor cura para las dolencias cada vez mayores del planeta.</span><br />
<span style="color: #000080;">• Los urbanistas deberán adelantarse varias décadas y reservar tierras para parques y una densa red de corredores de transporte público.</span><br />
<span style="color: #000080;">• Ha tomado tiempo a los ambientalistas ver las ventajas de las ciudades como motor de prosperidad: al incrementar los ingresos, las ciudades aumentan también el consumo y la contaminación. Si lo que más valoras es la naturaleza, las ciudades te parecerán un concentrado de cientos de males, hasta que consideres la alternativa: diseminar esos males.</span><br />
<strong><em><span style="color: #000080;">Tomado de «La solución urbana», de Robert Kunzig. National Geographic. XII/2011</span></em></strong></p>
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		<title>Espacio físico. Identidad de la ciudad</title>
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		<pubDate>Fri, 13 Apr 2012 18:09:22 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Redacción</dc:creator>
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			<content:encoded><![CDATA[<div class="mceTemp" style="text-align: center;">
<dl id="attachment_61586" class="wp-caption alignleft" style="width: 182px;">
<dt class="wp-caption-dt"><a href="http://istmo.mx/revista/wp-content/uploads/2012/04/coloquio_02_original.jpg"><img class="size-full wp-image-61586" style="margin-left: 5px; margin-right: 5px;" title="coloquio_02_original" src="http://istmo.mx/revista/wp-content/uploads/2012/04/coloquio_02_original.jpg" alt="" width="172" height="237" /></a></dt>
<dd class="wp-caption-dd">FRANCISCO MUSTIELES GRANELL</dd>
</dl>
</div>
<p>&nbsp;</p>
<p>Las actividades de las personas son el motor de la ciudad. A su vez, ésta educa y define el ritmo de vida de sus habitantes. Todos sabemos o al menos intuimos, cómo influye en nosotros el entorno: los espacios pulcros, estéticos, acondicionados para la función que cumplen, favorecen el orden, la productividad y la calidad de vida; en cambio, hacinamiento, suciedad, descuido provocan actitudes negativas e inseguridad.<br />
La falta de integración que genera el crecimiento explosivo de la población y la deficiente calidad en el espacio público, amenazan el futuro de un desarrollo urbano equilibrado. Falta diálogo entre comunidades, autoridades y expertos para encontrar la solución adecuada a cada caso. No hay fórmulas universales, pero cada día hay mayor conciencia y preocupación por el tema. Como un primer acercamiento a este asunto álgido en toda Latinoamérica, entrevistamos al doctor Francisco Mustieles Granell, doctor en urbanismo y políticas del espacio por la Universidad de la Sorbona.</p>
<p><strong>10 preguntas a un experto</strong><br />
<span style="color: #993300;">1. Hoy, una tercera parte de la población mundial vive en barrios marginados y sin servicios. ¿A qué se debe que la sociedad no haya podido crear un hábitat humano para todos? </span><br />
Esto es debido a multiplicidad de causas, como los movimientos migratorios importantes en momentos históricos particulares; la inoperancia y fragilidad institucional y financiera de las agencias locales de planificación y de urbanismo operacional; la deficiente e injusta distribución de la riqueza y la ausencia de políticas urbanas no segregativas.</p>
<p><span style="color: #993300;">2. En ciudades con un elevado incremento demográfico se sigue la tendencia de que a mayor urbanización, surgen más barrios bajos. ¿Cómo impulsar el proceso de urbanización sin incrementar estos sectores marginados? </span><br />
El proceso de urbanización no está al margen de la evolución socio-económica de las poblaciones. En ausencia de políticas urbanas y regionales en contextos de fuertes desigualdades sociales, todo proceso de urbanización conllevará la presencia de grupos sociales diferenciados; esto ha sucedido en nuestras ciudades a lo largo de la historia y eso no es malo, es la realidad.<br />
El problema surge a partir de la falta de integración de esas poblaciones en el espacio urbano, aunado a la consecuente aparición de fenómenos discriminatorios y segregativos. Para contrarrestarlo, urge impulsar un proceso de urbanización integrador.</p>
<p><span style="color: #993300;">3. A menudo las zonas principales de conflicto coinciden con lugares hacinados, ¿de qué manera influyen el espacio y la planeación urbana en la inseguridad? </span><br />
La desigualdad social y urbana conlleva la creación de entornos desequilibrados: unos de calidad y con buen mantenimiento, y otros deficientemente atendidos y de mala calidad. La brecha social se instala y las desigualdades de hábitat son las que soportan, en su mayoría, las explosiones sociales y el crimen, como fenómenos no siempre re-equilibrantes.<br />
La educación, aunque a largo plazo, es la que generará oportunidades reales para el re-equilibrio y la reducción de la delincuencia. De todas formas, el fenómeno de la inseguridad es muy complejo y requiere una aproximación integral, no sectorial, pues son múltiples los factores que inciden en la misma.</p>
<p><span style="color: #993300;">4. ¿Cuál es el tiempo de vida útil de un espacio urbano? </span><br />
El que decida la sociedad. La vida de un edificio se mide en función del sentido de pertenencia y apropiación que la comunidad de usuarios y frecuentadores hagan del lugar. La pertinencia social de un espacio será un factor clave para su permanencia.</p>
<p><span style="color: #993300;">5. ¿Cómo influye el espacio físico en la vida social y familiar?</span><br />
El espacio físico educa y moldea comportamientos. Yo me comporto de acuerdo al entorno, esto es, el entorno me moldea. Precisamente la teoría de las ventanas rotas1 de James Wilson y George Kelling iba en ese sentido, a pesar de las críticas que ha recibido.<br />
Creo que era el arquitecto austríaco Richard Neutra quien una vez dijo algo así: «déjenme diseñarle la casa a una joven pareja de recién casados y haré que se divorcien al poco tiempo de habitarla», lo que habla de la fuerte influencia que ejerce el espacio físico en la vida social y familiar.</p>
<p><span style="color: #993300;">6. Además de la ubicación de los equipamientos urbanos2, ¿qué otros factores aseguran una calidad de vida exitosa? </span><br />
Un factor clave es la construcción de entornos equilibrados, accesibles y de calidad. La prestación de los servicios que ofrece un equipamiento urbano debe ser equitativa.<br />
Las ciudades ambientalmente sostenibles, socialmente equilibradas y económicamente sanas son la base fundamental para poseer una alta calidad de vida urbana; si esos tres se dan, quiere decir que estamos ante hombres políticos que desarrollan y aplican políticas urbanas adecuadas.</p>
<p><span style="color: #993300;">7. Se dice que «el transporte es democracia», ¿qué elementos son básicos para asegurar una buena circulación y un desplazamiento eficiente de vehículos y peatones? </span><br />
La accesibilidad para todos, de manera eficiente, garantiza una movilidad democrática.<br />
La prioridad al transporte público debe ser una política de rigor en nuestras ciudades para el mejor desenvolvimiento de los desplazamientos urbanos y, así, reducir el impacto de la contaminación del medio ambiente y el consumo energético per capita en la movilidad urbana.</p>
<p><span style="color: #993300;">8. El arquitecto danés Jan Gehl dijo que «una buena ciudad es como una buena fiesta, la gente se queda más tiempo de lo necesario porque lo disfruta». ¿Qué contextos inspiran a las personas para permanecer en ciertas urbes? </span><br />
Existen ciudades muy marcadas por la naturaleza y la herencia cultural, ambos aspectos ofrecen ciertas ventajas: gozan de elementos específicos que pueden hacer estas urbes únicas y en consecuencia, más atractivas; son ciudades singulares.<br />
Pero sea la ciudad que fuere, el desarrollo del espacio público y de la animación urbana en entornos ambientalmente sostenibles y equilibrados, constituyen una buena base para el disfrute urbano, gracias al respeto por el patrimonio cultural y natural existente.</p>
<p><span style="color: #993300;">9. ¿Qué mentalidad se debe sembrar en los actores principales para desarrollar una ciudad sana? </span><br />
Más que una «ciudad sana» la definiría como una ciudad equilibrada. Durante décadas, la injusticia, el desequilibrio y los fuertes contrastes han sido la realidad de las ciudades latinoamericanas. Estos escenarios orillaron a que los actores que influyen en el rumbo de las grandes urbes, comprendieran que construir en un subcontinente profundamente urbano con un entorno como tal, no es la vía más adecuada.<br />
Hoy, muchas ciudades en América Latina comenzaron a formular políticas urbanas de reequilibro y a ejecutar diversos programas direccionados en ese sentido. Falta mucho por hacer, pero las experiencias latinoamericanas de Curitiba, Córdoba, Rosario, Bogotá, Medellín, entre muchas otras, sirven de gran aliento y muestran que es posible transformar nuestras ciudades en un sentido socialmente más equilibrado, ambientalmente más respetuoso y económicamente más eficiente.</p>
<p><span style="color: #993300;">10. ¿Cuál es el reto del futuro en materia de urbanismo? ¿qué llevará a las ciudades hacia adelante? </span><br />
En América Latina, el reto y lo que llevará a nuestras ciudades hacia delante es, precisamente, lograr transformarlas, construir entornos más justos y respetuosos del ambiente, pero a la vez económicamente muy activos.</p>
<p><strong>TRAYECTORIA PROFESIONAL</strong></p>
<p><strong> </strong>•Doctor en Urbanismo y en Políticas del espacio por el Instituto de Urbanismo de París, Universidad Paris XII – La Sorbonne.<br />
•Es Arquitecto por la Universidad del Zulia, Maracaibo en Venezuela y profesor titular en la Facultad de Arquitectura y Diseño, en la misma universidad.<br />
•Director de Proyectos en la empresa NMD NOMADAS<br />
•Ha participado en numerosos concursos nacionales e internacionales y recibido diversos premios y reconocimientos en arquitectura y urbanismo.<br />
1 Teoría que demuestra el contagio de las conductas inmorales o incívicas. Los autores lo ejemplificaron así: si en un edificio aparece una ventana rota, y no se arregla pronto, el resto de las ventanas acabarán siendo destrozadas por los vándalos.<br />
2  Edificaciones y espacios, principalmente de uso público, con las que se proporcionan a la población, servicios para la salud, educación, cultura, deporte, etcétera.</p>
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		<title>Valores «producto» de primera necesidad</title>
		<link>http://istmo.mx/2012/02/valores-%c2%abproducto%c2%bb-de-primera-necesidad/</link>
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		<pubDate>Wed, 29 Feb 2012 01:05:05 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Alfonso Bolio</dc:creator>
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		<category><![CDATA[educación]]></category>
		<category><![CDATA[valores]]></category>

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		<description><![CDATA[Las nociones de bien o mal, responsabilidad y libertad se desarrollan desde fases muy tempranas de la vida. De ahí la importancia de generar una sintonía entre familia, escuela y sociedad para sembrar en los nuevos individuos, las virtudes humanas que les permitan llevar una vida plena y con sentido. <a href="http://istmo.mx/2012/02/valores-%c2%abproducto%c2%bb-de-primera-necesidad/"></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><em><span style="color: #800080;"><a href="http://istmo.mx/revista/wp-content/uploads/2012/02/coloquio_01_original.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-61360" style="margin: 5px;" title="coloquio_01_original" src="http://istmo.mx/revista/wp-content/uploads/2012/02/coloquio_01_original-225x300.jpg" alt="" width="225" height="300" /></a>Las nociones de bien o mal, responsabilidad y libertad se desarrollan desde fases muy tempranas de la vida. De ahí la importancia de generar una sintonía entre familia, escuela y sociedad para sembrar en los nuevos individuos, las virtudes humanas que les permitan llevar una vida plena y con sentido.</span></em></p>
<p>Mucho se comenta en diferentes foros y medios de comunicación la necesidad, la urgencia, de alcanzar o retomar una sociedad con valores. Es tema de preocupación global y afecta, por tanto al mundo entero, especialmente cuando no se da, a esos valores, el lugar que les corresponde en la convivencia de las personas o, de manera un tanto inconsciente, se van descuidando o no se hace énfasis en darles la importancia que tienen.</p>
<p>Basta leer periódicos, ver o escuchar noticieros, observar lo que sucede en la convivencia diaria y nos damos cuenta de su deterioro. La solución de los graves problemas de la humanidad requiere aplicar principios éticos universales. Se hace indispensable trabajar en pro de la humanización de los seres humanos y del rescate de los valores humanos fundamentales.</p>
<p>Para cumplir esta loable tarea, la principal función de la educación deberá dirigirse a la formación de personas, a promover el vivir con sentido y con valores bien definidos.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>EL VALOR DE LA PALABRA</strong></p>
<p>Los valores tienen valor intrínseco, valen por sí mismos, se les reconozca o no. Van más allá de las personas, es decir, trascienden, por lo que son y no por lo que se opine de ellos. El valor es tanto un bien que responde a necesidades humanas como un criterio que permite evaluar la bondad de nuestras acciones. Se entiende por valor moral todo aquello que lleve al hombre a defender y crecer en su dignidad de persona. El valor moral conduce al bien moral.</p>
<p>El valor moral perfecciona al hombre en cuanto a ser hombre, en su voluntad, en su libertad, en su razón. Vivir en la mentira, el hacer uso de la violencia o el cometer un fraude, degradan a la persona, empeoran al ser humano, lo deshumanizan. Por el contrario las acciones buenas, vivir la verdad, actuar con honestidad, la búsqueda de la justicia, lo perfeccionan. El valor moral te lleva a construirte como hombre, a hacerte más humano.</p>
<p>Depende exclusivamente de la elección libre, el sujeto decide alcanzar dichos valores lo que sólo será posible basándose en esfuerzo y perseverancia. El hombre actúa como sujeto activo y no pasivo ante los valores morales.</p>
<p>Me gustaría referirme en primer lugar al valor que tiene la palabra, como dice Pieper (1980, 218): El primer valor de la palabra es que en ella se hace patente la realidad; se habla para dar a conocer, al nombrarlo, algo real; dar a conocer algo a alguien, por supuesto. Precisamente ése es el segundo valor: el carácter comunicativo de la palabra. La palabra es tanto un signo objetivo como un signo para alguien, para aquel precisamente ante quien se expone la realidad. Esos dos aspectos de la palabra y del lenguaje, aunque distinguibles, no son separables. No se da el uno sin el otro.</p>
<p>Si se le miente a una persona se corrompe la relación del lenguaje con la realidad. Platón a este respecto señalaba el cuidado que había que tener de los sofistas, en donde algo puede estar maravillosamente dicho y sin embargo puede ser falso. De lo anterior se deriva, que el hablar trae una serie de exigencias éticas. Es muy fácil que en nuestra sociedad se caiga en manipulación del lenguaje que lo que hace es distorsionar la verdad al servicio de intereses particulares.</p>
<p>Hemos escuchado o leído que se llega a mencionar la muerte asistida como un término que evita decir que se trata de la eutanasia. Es muy conocido el ejemplo de que en el partido nazi del siglo XX, se utilizaban las palabras solución final, evacuación, tratamiento especial en lugar de exterminio, liquidación y matanza. El primer decreto dictado por Hitler durante la guerra, en lugar de asesinato, hablaba del derecho a una muerte sin dolor.</p>
<p>Se desprende fácilmente la responsabilidad ética en la que se incurre al utilizar de manera inadecuada el lenguaje, elemento fundamental de la educación. Como diría Alejandro Llano: la ética no nos la podemos quitar de encima, por más permisivos que pretendamos ser. La ética es el saber indispensable para una vida plena y en la consecución de esa plenitud, ocupa un lugar principal la reflexión sobre los valores.</p>
<p>Hay quienes piensan que el hecho de inclinarse hacia un determinado valor es fruto exclusivamente de una preferencia de carácter subjetivo, que no se justifica racionalmente y por lo cual no es compartible y de aquí se derivaría que cualquier opción es igualmente legítima. Con lo anterior se estaría adoptando la postura que comenta Robert Spaemann en su obra Ética: cuestiones fundamentales: «todo hombre debe seguir la moral dominante en la sociedad en que vive». El autor señala que esta afirmación incurre en contradicciones:</p>
<p>•  Quiere fijar al menos una norma universalmente válida, que es la que dice que debe seguirse siempre la moral dominante. Debo entonces disuadir a otros hombres de que vivan de acuerdo a su norma moral.</p>
<p>•  No existe en absoluto esa norma moral dominante. Es el caso de que una parte de la sociedad condena el aborto como un crimen y otra lo acepta.</p>
<p>Sabemos que el hombre no es un ser acuñado de antemano por sus instintos, sino alguien a quien van formando los padres, familiares, profesores, amigos y demás personas y situaciones que influyen en su comportamiento. Podemos afirmar que hay una educación en los valores, que ayuda al individuo a comportarse como hombre.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>UN PROCESO DE TODA LA VIDA </strong></p>
<p>La educación de los valores empieza en la familia, núcleo fundamental de una sociedad. Es donde los padres podemos y debemos influir fomentando las virtudes, que todas ellas son valores. Recordemos que las virtudes son hábitos operativos buenos. Por mencionar algunas: fe, esperanza, caridad (se les conoce como virtudes teologales), prudencia (ayuda a elegir los medios a emplear para cada fin y perfecciona el entendimiento), justicia (inclina la voluntad del hombre a dar a cada uno lo que le es debido y regula las relaciones con los demás), templanza (modera el apetito concupiscible y los placeres sensibles, ordena al hombre a dominar y regular sus propias pasiones), fortaleza (afianza el apetito irascible contra el temor irracional y lo preserva también de la temeridad).</p>
<p>De estas cuatro virtudes, llamadas cardinales porque comprenden las cuatro direcciones fundamentales del buen obrar, se derivan las siguientes: alegría, amistad, audacia, autenticidad, castidad, discreción, fidelidad, gratitud, humildad, laboriosidad, lealtad, liberalidad, modestia, naturalidad, obediencia, orden, paciencia, patriotismo, penitencia, perseverancia, pudor, religión, responsabilidad, sencillez, sinceridad, solidaridad, veracidad.</p>
<p>Algunos autores afirman que los valores se forman durante los primeros años de vida y se desarrollan lentamente en un proceso que se da a lo largo de la vida.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>SINTONÍA FAMILIA-ESCUELA-SOCIEDAD</strong></p>
<p>Las nociones de bien o mal, de positivo y negativo, de libertad y responsabilidad, se forman en los primeros años de vida. De allí la importancia de incentivar su desarrollo desde la fase maternal y preescolar, mediante la estimulación de comportamientos que permitan adquirir las virtudes antes mencionadas.</p>
<p>Es indispensable que las instituciones académicas ofrezcan, desde el nivel inicial, conocimientos, procedimientos y actitudes que promuevan la formación de personas comprometidas con la sociedad y, lo que es más importante, que sepan dar continuidad a la educación en las virtudes.</p>
<p>Para ello se requiere que los profesores reflexionen sobre su práctica educativa y cuenten con modelos de posibles actividades sistematizadas que los orienten en el trabajo con sus alumnos y los ayuden diseñar a partir de los educandos, una metodología propia en función de las necesidades de cada entorno educativo.</p>
<p>Hace falta integrar esfuerzos escuela-familia-sociedad y transmitir en sintonía virtudes humanas fundamentales dirigidas al desarrollo de una nueva sociedad y una nueva cultura.</p>
<p>Una vez que los alumnos adquieren las virtudes, éstas se convierten en guías y pautas de conducta que permitirán una mejor convivencia y un verdadero cambio global.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Bibliografía</strong></p>
<p>Casado, Manuel. Lenguaje, valores y manipulación. EUNSA</p>
<p>Spaemann, Robert. Ética: cuestiones fundamentales. EUNSA</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>Educar en valores «me exiges porque crees en mí»</title>
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		<pubDate>Wed, 29 Feb 2012 01:04:45 +0000</pubDate>
		<dc:creator>jose_manuelnunez</dc:creator>
				<category><![CDATA[Coloquio]]></category>
		<category><![CDATA[educación]]></category>
		<category><![CDATA[valores]]></category>

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		<description><![CDATA[Algunas claves para los educadores: imaginación para conjugar lo antiguo con lo nuevo y buscar el cambio con sentido, confianza en los talentos de los educandos, empeño para hacer lucir los valores en su máximo esplendor… Todo esto ayudará a evitar una educación timorata, que se quede a mitad de camino. <a href="http://istmo.mx/2012/02/educar-en-valores-%c2%abme-exiges-porque-crees-en-mi%c2%bb/"></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><em><span style="color: #800080;"><a href="http://istmo.mx/revista/wp-content/uploads/2012/02/coloquio_02_93x93.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-61361" style="margin: 5px;" title="Woman holding shopping bag" src="http://istmo.mx/revista/wp-content/uploads/2012/02/coloquio_02_93x93.jpg" alt="" width="93" height="93" /></a>Algunas claves para los educadores: imaginación para conjugar lo antiguo con lo nuevo y buscar el cambio con sentido, confianza en los talentos de los educandos, empeño para hacer lucir los valores en su máximo esplendor… Todo esto ayudará a evitar una educación timorata, que se quede a mitad de camino.</span></em></p>
<p>La educación se desarrolla en un contexto. Actualmente existe una preocupación creciente por saber si la educación que brindamos es pertinente a las generaciones actuales. Los propios educadores estamos perplejos y no terminamos de encontrar las razones de nuestra pobre conexión con los alumnos.</p>
<p>Intentamos muchos nuevos mecanismos, técnicas y metodologías y creemos que cambiando los medios lograremos mejores resultados. No estoy seguro de si la crisis de la educación es producto de nuestras dudas o de un modelo agotado, pero sí estoy convencido de que tanto cambiar habla más de la fascinación por el cambio que de la preocupación por acertar en la manera de mejorar nuestra tarea. Pensando en ello se me ocurren algunas ideas que pueden servir para reflexionar y llevar a mejor término la tarea educativa.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>MIRAR EL HORIZONTE CON LOS SUEÑOS</strong></p>
<p>Es un hecho: a este mundo le sobran números y le falta espíritu. Hemos tatuado en las mentes de los jóvenes una única manera de triunfar: tener más. La falla la hemos iniciado en la educación cuando sólo nos preocupamos por enseñar lo que se cataloga como útil y se nos escapa insuflarles algo más hondo, la pasión por la vida y sus pequeñas bellezas. El valor de un buen libro; el interés de una conversación pausada donde lo importante es mirar con el otro la realidad para, desde dentro encontrar los motivos y resortes, que nos permitan vivirla con pasión; la contemplación de la naturaleza que eleva nuestra mente y alimenta nuestros corazones.</p>
<p>La educación que brindamos está llena de datos y es muy pobre para dotarlos de sentido y parece que no advertimos que la información es pertinente cuando permite convertirse en brújula para la propia vida y no cuando es simplemente acumulación de hechos que, sin un norte, difícilmente puede constituirse en algo valioso por sí mismo.</p>
<p>Vivimos un mundo en exceso pragmático, lleno de metas y objetivos, pero falto de ideales. Pareciera que trabajar tiene como último cometido engrosar las chequeras y se nos olvida que su principal función consiste en hacer algo por uno mismo y, en consecuencia, por los demás. A fuerza de fijar la mira en la utilidad inmediata olvidamos contemplar el horizonte y mirar, ya no con los ojos del cuerpo, sino con los sueños por aquello que sólo se vislumbra en lontananza. ¿Cuántas veces no vemos los medios como fines y sacrificamos los fines por sus medios?</p>
<p>Nos hemos llenado de fórmulas y procesos; las organizaciones engrosan porque necesitan controlarlo todo, y a fuerza de sistematizarlas hemos perdido el aliento de aquello que realmente las hace fuertes y les da vida. Sacrificamos la vitalidad por conceptos de eficacia y eficiencia que nos hacen, al menos así lo creemos, más productivos, aunque no necesariamente contribuyen a provocar las verdaderas transformaciones.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>INNOVACIÓN CON CADUCIDAD INMEDIATA</strong></p>
<p>Vemos en la innovación un ideal, pero no formamos espíritus capaces de gestionar lo nuevo. En parte porque no se ha sabido atesorar el saber que nos antecede para, en diálogo con quienes nos precedieron, evitar los antiguos errores y, desde donde otros han avanzado, contribuir a descubrir lo inédito. Nos falta imaginación para conjugar lo antiguo con lo nuevo para valorar lo anterior y provocar un cambio con sentido que realmente nos mejore y no únicamente prosiga la vertiginosa búsqueda de la novedad.</p>
<p>Una novedad que a veces agota y es que tiene una duración efímera, pues nos gusta no por útil, provechosa o buena, sino simplemente porque es nueva y, por tanto, con fecha de caducidad inmediata.</p>
<p>Nos embelesamos con los logros que documentamos con cifras, estadísticas y nuevos proyectos. Sólo tiene valor lo cuantificable, pues reza la sabiduría: lo que no se puede medir no puede mejorarse. Y perdemos la calidad del trato humano, la sonrisa para pedir algo, la mesura para plantear un punto de vista diverso, la paz que provoca saber que lo hecho es noble pues se hizo con una finalidad. No todo lo valioso es cuantificable, pero es fácil pasarlo por alto aunque sea sólo para las grandes contabilidades, pues todos somos conscientes de cuánto se siente su falta en la vida cotidiana.</p>
<p>Las preocupaciones se centran en preparar personas para el trabajo y se nos olvida la necesidad de prepararlas para la vida. El solo nombre de «recurso humano» provoca cierta repulsa, cuando tras la crudeza de estas palabras, se descubre que en el contexto de la sociedad y el mercado somos una variable más. Impedimos percatarnos de que la sociedad y el mercado sólo tienen sentido si contribuyen a la felicidad de cada uno de los seres humanos que la componen, porque cada uno es un fin en sí mismo y no una simple pieza más del complejo mecanismo que permite ir de crisis en crisis. Sin tocar el fondo que abreve sus fuentes, no en las necesidades del hoy, sino en la formación de quienes son en sí mismos mundos valiosos que merecen la oportunidad de pensar y amar por sí mismos.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>¿POR QUÉ CUESTA EXIGIR?</strong></p>
<p>Vivimos una paradoja con el tema de la exigencia. Por un lado, queremos que todo a nuestro alrededor funcione perfectamente y no escatimamos ningún esfuerzo por hacer valer lo que consideramos nuestros derechos, pero por otro nos cuesta mucho exigirnos en el cumplimiento de nuestros propios deberes y también exigir a quienes nos han sido confiados.</p>
<p>Exigir cuesta y cuesta mucho porque para hacerlo con autoridad es necesario empezar por uno mismo, hay que estar dispuesto a contristar, no por el hecho de hacerlo, sino porque es necesario proponer retos que permitan al otro ser mejor de lo que era antes y crecer, madurar y ser mejor duele en el proceso.</p>
<p>Además, exigir es importante porque permite al exigido descubrir su propio potencial y advertir la confianza que el otro tiene en él. Hace unos años un buen amigo me contó una anécdota que siempre me ha emocionado. Laboraba con niños de la calle. En una ocasión uno con quien llevaba tiempo trabajando le dijo: «Tú eres la única persona que me quiere. Los demás me ayudan por lástima. Tú siempre me has pedido más, porque tú crees en mí».</p>
<p>Evidentemente, al exigir hay que hacerlo con comprensión y con cariño, pero muchas veces se nos olvida que sólo exigiendo hacemos a los otros mejores.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>CÓMO PRODUCIR MEJOR MÚSICA</strong></p>
<p>A veces también la educación es un poco timorata. Ver el mundo y sus dificultades puede hacernos temerosos de lo compleja que será la vida de los educandos y nos falta confiar más en sus talentos y en el poder de la educación.</p>
<p>A este respecto siempre me viene a la mente un antiguo y muy conocido relato. Se trata del viaje de Ulises cuando debe cruzar por el lugar donde los barcos sucumben ante los cantos de las sirenas. La solución de Ulises es tapar los oídos de los tripulantes y atarse a un poste para escuchar los cantos sin perderse. Siempre me ha parecido descubrir en esta circunstancia dos soluciones que no pueden ser perennes la de no sucumbir porque no me entero y la de no sucumbir porque estoy atado.</p>
<p>En otro relato de la época se narra el cruce de otro barco por ese mismo lugar. Se trata de Jasón y los argonautas, uno de los tripulantes es Orfeo quien, para eludir el peligro, emplea el recurso de tocar una música mejor. Esta solución siempre me ha parecido más convincente y pienso que encierra una gran enseñanza. La única manera de educar en los valores es haciéndolos lucir en su máximo esplendor y así descubrir que son valiosos porque producen una música mejor y por tanto generan mayor felicidad.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>¡Cómo duele crecer! El caos de los «adultos emergentes»</title>
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		<pubDate>Wed, 29 Feb 2012 01:04:22 +0000</pubDate>
		<dc:creator>aceprensa</dc:creator>
				<category><![CDATA[Coloquio]]></category>
		<category><![CDATA[juventud]]></category>
		<category><![CDATA[madurez]]></category>
		<category><![CDATA[sentido vital]]></category>

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		<description><![CDATA[Las múltiples transformaciones socioculturales de las últimas décadas complican el paso de la juventud a la madurez. Buscar la manera de comprender los conflictos que viven los jóvenes es el primer paso para reencontrar un sentido vital. <a href="http://istmo.mx/2012/02/%c2%a1como-duele-crecer-el-caos-de-los-%c2%abadultos-emergentes%c2%bb/"></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><span style="color: #800080;"><em><a href="http://istmo.mx/revista/wp-content/uploads/2012/03/coloquio_duele_93x93.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-61539" style="margin: 5px;" title="Woman holding shopping bag" src="http://istmo.mx/revista/wp-content/uploads/2012/03/coloquio_duele_93x93.jpg" alt="" width="93" height="93" /></a>Las múltiples transformaciones socioculturales de las últimas décadas complican el paso de la juventud a la madurez. Buscar la manera de comprender los conflictos que viven los jóvenes es el primer paso para reencontrar un sentido vital.</em></span></p>
<p><strong>Juan Meseguer</strong></p>
<p><strong> </strong></p>
<p>Christian Smith, profesor de Sociología y director del departamento de investigación social de la Universidad de Notre Dame afirma que los jóvenes de ahora son distintos a los de antes, pues las condiciones sociales, culturales, demográficas y económicas en que han crecido son diferentes.</p>
<p>Smith es el investigador principal de Lost in Transition1, un estudio recién publicado que combina técnicas cuantitativas y cualitativas para analizar cómo se comportan y argumentan en el terreno moral los llamados «adultos emergentes», jóvenes de 18 a 23 años.</p>
<p>La investigación contiene entrevistas que Smith y su equipo realizaron en 2008 a jóvenes  de diversas partes de Estados Unidos. De aquí se rescatan las siguientes conclusiones:</p>
<p>1. Un elevado número de alumnos –los que quieren estar mejor preparados y, por tanto, los que probablemente influyan más en la cultura del país– tienden a alargar su formación académica hasta los 30 años mediante posgrados o másters.</p>
<p>2. Se casan a edad más avanzada.</p>
<p>3. Nunca antes los jóvenes de Estados Unidos (y en general de Occidente) habían gozado de tanta libertad y bienestar material, pero curiosamente nunca antes experimentaron tanta desorientación y ansiedad. Palabras que aparecen con frecuencia en el estudio.</p>
<p>4. Los padres envuelven a sus hijos universitarios en un hiperproteccionismo económico. Aunque actúen con buena intención, lo cierto es que esos recursos no siempre se destinan a comprar libros.</p>
<p>5. El permisivismo sexual que comenzó en los años sesenta, continúa y aumenta hasta nuestros días.</p>
<p>6. En los años ochenta y noventa, las teorías postestructuralistas y postmodernistas impactaron la cultura norteamericana con ideas como: la pérdida de confianza en la razón, el auge del emotivismo, la idea de que quien puede construirse a sí mismo al margen de los lazos familiares y sociales e incluso de la biología, el relativismo moral, etcétera.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>EL SUBJETIVISMO SENTIMENTAL CONFUNDE</strong></p>
<p>De las conclusiones del estudio que más llamaron la atención de algunos comentaristas norteamericanos se encuentra la incapacidad –conceptual y lingüística– que tienen muchos jóvenes de 18 a 23 años para manejarse con soltura en las conversaciones sobre temas morales.</p>
<p>En general, ante los dilemas éticos planteados por los investigadores, abundan las respuestas basadas en un subjetivismo sentimental. Por ejemplo:</p>
<p>• «Eso es algo personal. Depende de cada uno. ¿Quién soy yo para juzgar?»</p>
<p>• «Supongo que lo que hace bueno algo es cómo me siento respecto a eso. Pero entiendo que hay personas que pueden sentirse de forma diferente respecto a lo mismo; por tanto, no puedo decidir qué es bueno y qué es malo».</p>
<p>Es significativo que, cuando los investigadores pidieron a los jóvenes que describieran un dilema moral al que se habían enfrentado, dos tercios no supieron responder.</p>
<p>Para Smith, la confusión de estos «adultos emergentes» se explica principalmente porque piensan la ética en función de sus sentimientos, en lugar de elaborar sus posiciones a partir de principios objetivos. Y porque, al no estar acostumbrados a leer ni a razonar sobre cuestiones éticas, les falta el vocabulario básico sobre estas materias.</p>
<p>Smith tiene clara una cosa: estos jóvenes no son inmorales. Pero necesitan más formación cultural y ética; algo que requiere dedicación por parte de los adultos. Más que nada porque estos problemas no afectan sólo a los jóvenes, sino que hunden sus raíces en la moderna cultura americana que éstos han heredado.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>LA REBELDÍA Da rebeldía de</strong><strong> pensar con argumentos</strong></p>
<p>Más emotivos que analíticos, los jóvenes de hoy crecieron en una cultura donde triunfan los eslóganes que apelan a los deseos y a los sentimientos. En este contexto, incentivar a los jóvenes a elaborar argumentos es una manera de enseñarles a ser rebeldes.</p>
<p>A juzgar por algunos anuncios más recientes, este «pensar para cambiar las cosas» parece haberse deslizado hacia un subjetivismo de los sentidos. Algunos ejemplos: «¿Buscas placer?» (Magnum); «Multiplica tus emociones» (Honda Accord); «Disfruta al máximo de las sensaciones» (BMW).</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>EL ECLIPSE DE LA RAZÓN</strong></p>
<p>Dennis Buonafede, profesor de filosofía en un colegio de secundaria en Ontario, considera que uno de los principales retos de los educadores de hoy es hacer comprender a los jóvenes que la verdad se apoya en unos fundamentos objetivos, que son independientes de la realidad sentida por los sujetos.</p>
<p>«El mundo occidental debe prestar atención a lo que Benedicto XVI ha llamado ‘el eclipse de la razón’ –escribe en The Integrated Catholic Life–. En términos sencillos, esto significa que el concepto de una verdad objetiva se ha abandonado y ha sido sustituida por el de la verdad subjetiva. Ya no existe una ‘verdad en sí’, sino una ‘verdad para mí’».</p>
<p>Para Buonafede, esta manera de pensar trajo dos consecuencias. «Primera: la verdad ha llegado a personalizarse hasta límites insospechados. Dado que es ‘mi verdad’, yo me identifico con ella. No es algo distinto de mí. Y la segunda: puesto que hemos personalizado tanto la verdad, cualquier crítica a ‘mi verdad’ es en realidad una crítica contra mí, un ataque personal».</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>EL PUNTO DE EQUILIBRIO</strong></p>
<p>Para Buonafede, el ideal no es que los jóvenes repriman sus sentimientos; los seres humanos llevamos encima una mochila de emociones, pasiones, deseos&#8230;</p>
<p>Lo que pasa es que, en un momento histórico en que lo afectivo goza de un prestigio desproporcionado sobre lo racional, es preciso equilibrar de nuevo la balanza hacia su justo término.</p>
<p>Pero recuperar el aprecio por la razón también tiene sus reglas. La razón, explica Buonafede, no puede rebajarse a una mera «sierva de los deseos» que se dedica a regularlos en función de un cálculo de ventajas y desventajas. A la larga, esta forma de utilitarismo pasa factura y puede llevar a vivir la realidad de forma irracional.</p>
<p>Lo que propone Buonafede, siguiendo a Sócrates, es emplear la razón para «examinar la propia vida a la luz de la verdad, no de los sentimientos personales, y de los principios metafísicos, no de los simples deseos».</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>BAJO LA  GUÍA DE LA  RAZÓN</strong></p>
<p>Sin descuidar la educación afectiva, pienso que educar a los jóvenes a vivir bajo la guía de la razón podría concretarse en tres aspectos:</p>
<p>• Ayudarles a pensar desde su realidad existencial. Se trata de que, poco a poco, descubran los rasgos más característicos de su personalidad. Sobre todo, sus puntos fuertes para, desde ahí, abrirles horizontes.</p>
<p>Pero también sus limitaciones, de modo que aprendan a discernir las que se pueden superar y las que conviene aceptar pacíficamente.</p>
<p>• Ayudarles a preguntarse por las causas de lo que les pasa. Un suspenso aislado es un suspenso aislado. Pero cinco suspensos «de repente» ya es otro cantar. Y lo mismo puede decirse de una temporada larga de malos modos o de «tristeza infinita».</p>
<p>• Ayudarles a valorar la disciplina de los argumentos. Al experimentar el divorcio entre lo que a los jóvenes les gustaría conseguir (metas y valores estables) y el tirón de los impulsos y los deseos del momento; disciplina que, a medio y largo plazo, se convierte en fuente de virtud, libertad auténtica y gratificaciones.   Aceprensa</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>_____________</p>
<p>1 Christian Smith, Kari Christoffersen, Hilary Davidson y Patricia Snell Herzog. Lost in Transition. The Dark Side of Emerging Adulthood. Oxford University Press. Nueva York, 2011. 296 págs.</p>
<p>&nbsp;</p>
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		</item>
		<item>
		<title>Desconectar para conectar. Recuperar la vida offline</title>
		<link>http://istmo.mx/2011/12/desconectar-para-conectar-recuperar-la-vida-offline/</link>
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		<pubDate>Mon, 05 Dec 2011 23:05:41 +0000</pubDate>
		<dc:creator>franciscoj_perezlaetre</dc:creator>
				<category><![CDATA[Coloquio]]></category>

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		<description><![CDATA[La comunicación digital genera múltiples paradojas: queremos mejores conexiones y, a la vez, surgen movimientos que proponen la desconexión; defendemos a toda costa el derecho de libre expresión y otros pugnan por «el derecho a ser olvidado»… La vida virtual, &#8230; <a href="http://istmo.mx/2011/12/desconectar-para-conectar-recuperar-la-vida-offline/"></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><em><span style="color: #800080;"><a href="http://istmo.mx/revista/wp-content/uploads/2011/12/coloquioportadilla.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-60655" style="margin: 5px;" title="coloquioportadilla" src="http://istmo.mx/revista/wp-content/uploads/2011/12/coloquioportadilla-300x290.jpg" alt="" width="300" height="290" /></a>La comunicación digital genera múltiples paradojas: queremos mejores conexiones y, a la vez, surgen movimientos que proponen la desconexión; defendemos a toda costa el derecho de libre expresión y otros pugnan por «el derecho a ser olvidado»… La vida virtual, aunque no sea física, es tan real como ésta, ocasión para desplegar la personalidad, para defender causas y mostrar cortesía u hostilidad.</span></em></p>
<p>Muchos recordarán el 2010 como el año de Facebook, Wikileaks y el iPad. La empresa de Mark Zuckerberg, hombre del año de la revista<em> Time </em>en 2010, estaba valorada, en enero de 2011, en 50 000 millones de dólares, superaba los 600 millones de usuarios y crecía a un ritmo de 700 000 usuarios… al día. Sólo Alemania, China y Rusia se resisten un poco a una ola universal. Cada mes se añaden 3 000 millones de fotos a los perfiles de Facebook. Hoy, Facebook supera ya los 700 millones de usuarios. Son cifras que, independientemente del futuro de la empresa, le aseguran un lugar en la historia de la comunicación.</p>
<p>El 28 de noviembre de 2010, Wikileaks adquirió protagonismo mundial con la publicación de sus «papeles secretos». Era el triunfo de la transparencia «radical» de los entornos actuales de la comunicación, donde podría aplicarse la máxima «si no quieres que se publique, no lo escribas». Los que difunden comunicación deben plantearse que todo está expuesto a la mirada escrutadora de la red. La exposición a la opinión pública de Julian Assange ha sido tan intensa que muchos consideraron que el fundador de Wikileaks debía ser el hombre del año de <em>Time</em> en lugar de Zuckerberg.</p>
<p>El iPad fue acogido con entusiasmo por los usuarios, que admiran tanto sus utilidades como su estética. Computadora portátil y versátil como pocas, integra capacidades que antes exigían máquinas diferentes y facilita compartir video, música y presencia en medios sociales. Algunos diarios y revistas lo ven como una tabla de salvación. La «experiencia de uso» de diarios y revistas se ve considerablemente mejorada: nuevas oportunidades asoman en el horizonte.</p>
<p>De momento, News Corporation y Apple se asociaron ya a través del esperado <em>The Daily</em>. El 2 de marzo de 2011 apareció el iPad 2. A finales de marzo de 2011, se habían vendido ya más de 19 millones de unidades. Facebook, Wikileaks y el iPad pueden servir como símbolos del entorno actual.</p>
<p><strong>UN PANORAMA RICO EN OPORTUNIDADES</strong></p>
<p>En la comunicación siempre ha habido luces y sombras, problemas y oportunidades. Podría decirse que el mundo está en la palma de nuestra mano, que estamos a «un sólo clic» de contenidos actualizados e interesantes, que podemos tener una audiencia mundial. A la vez, la cercanía de noticias, entretenimiento y juegos provoca distracciones y empuja a algunos públicos a la gratificación instantánea, con sus lógicas secuelas de adicción.</p>
<p>Frenar el acceso a la red y los soportes móviles no parece la mejor opción educativa, y puede resultar incluso impracticable en la era «sin hilos». Pero a estas alturas sería ya poco razonable ignorar los problemas que se derivan del uso inadecuado de los medios digitales. La mayor parte de estos problemas existían en los medios analógicos: el exceso en el «consumo», la proliferación de contenidos que, por decirlo suavemente, lesionan la dignidad humana, la explotación del sensacionalismo…</p>
<p><strong>VIDA </strong><strong><em>ONLINE </em></strong><strong>Y </strong><strong><em>OFFLINE</em></strong><strong><em> </em></strong></p>
<p>La vida <em>online</em> no puede sustituir a la vida <em>offline</em>. Dicho de otro modo, la tecnología está al servicio de las personas, y debería hacernos más sociales.</p>
<p>En algunas situaciones las tecnologías pueden favorecer el anonimato. Y conviene subrayar que en la comunicación digital es frecuente que no estén presentes las pistas visuales y verbales que aportan los encuentros cara a cara. Pero también es verdad que la comunicación digital permite llegar a más personas y conservar con ellas al menos cierto grado de cercanía. A la vez, la multiplicación de «amistades», en sí un fenómeno interesante y positivo, provoca también un crecimiento potencial de los encuentros con extraños y otros peligros. De esta manera, los riesgos de <em>cyberbullying</em> aumentan.</p>
<p>La cuestión no parece resuelta, pues algunos públicos demuestran una falta de empatía inquietante, que podría verse facilitada por el «automatismo» o la distancia en la comunicación de personas que más que hablar, envían mensajes. La conexión permanente está provocando ya síntomas evidentes de adicción e incluso «síndromes» de falta de memoria.</p>
<p>La epidemia del narcisismo en internet se hace compatible con un celo extraordinario por proteger la intimidad.</p>
<p>Por tanto, otra de las paradojas de la comunicación digital es la tensión entre aislamiento y búsqueda de contacto con amigos y contactos profesionales. Por una parte, algunos parecen refugiarse en relaciones virtuales que sustituyen la conversación directa para personas con escasa empatía y competencias sociales. Por otra, se incrementa el número de amistades y se intensifica la relación con los que tenemos más cerca. ¿Estamos ante la autonomía o ante la socialización? De alguna forma, el aislamiento es un indicador de que la comunicación no funciona. Si usamos bien las tecnologías digitales, nuestra cercanía a los demás se incrementará. Estamos ante la presencia de una constante de la comunicación humana, que siempre encuentra nuevos modos de expresarse.</p>
<p>A veces, la distinción entre «vida<em> online</em>» y «vida <em>offline</em>» confunde un poco. La vida <em>online</em> o virtual es vida real<br />
(aunque no sea física). Es decir, la vida <em>online</em> es tan real como la vida misma, ocasión de despliegue de la propia personalidad y ejercicio de las virtudes (o de los defectos). Los que muestran respeto en la vida <em>offline</em>, son también respetuosos en la web. La web es una «plaza pública», donde nos retratamos constantemente.</p>
<p>Por eso, también en la red es necesaria la etiqueta. Basta asomarse a los comentarios en los blogs, Twitter, Facebook o YouTube para descubrir usuarios que, amparados en el anonimato, profieren insultos, siembran discordia y se muestran descorteses, hostiles y enfadados. La red es una extensión de las relaciones personales. Por eso hay que reivindicar la comunicación franca y abierta, el optimismo, la cortesía, el respeto, el agradecimiento y la buena educación. Hay una revolución pendiente: la revolución de la amabilidad.</p>
<p><strong>LA AVALANCHA </strong><strong>DE INFORMACIÓN Y SU VELOCIDAD</strong></p>
<p>La extraordinaria abundancia de información es un problema creciente que afecta al consumo de medios y otros contenidos, pero también a su calidad. Tenemos acceso a multitud de datos, pero con frecuencia nos falta el contexto y la posibilidad de interpretación. El incremento de la cantidad de información no lleva consigo mayor calidad en los conocimientos.</p>
<p>Hemos construido grandes autopistas de la información, pero nos hemos olvidado de enseñar a conducir. Por eso, con mayor cantidad de datos y noticias hará falta más prudencia y selección. Se refuerza la necesidad de ordenar la información y no precipitarse, buscando evidencias sólidas y acudiendo a las mejores fuentes. Per se, la acumulación de información no nos hará más sabios. Los públicos necesitan el discernimiento necesario para seleccionar el menú adecuado y dedicar el tiempo pertinente. Al mismo tiempo, la abundancia de información no es un problema, sino una bendición para públicos que tienen más contenidos disponibles (y con frecuencia gratis). De esta manera pueden expandir sus posibilidades de acceso a información, conocimiento e investigación.</p>
<p>Las herramientas de comunicación digital y móvil han aumentado la rapidez en la transmisión de mensajes y noticias de última hora, facilitando la difusión global y la participación en tiempo real en distintos eventos. La velocidad de la información provoca efectos llamativos en cuestiones como la reputación de las personas, la difusión y ayuda en las catástrofes naturales, las campañas políticas, las movilizaciones sociales o las crisis económicas, como se está comprobando desde 2009.</p>
<p>Al mismo tiempo, la rapidez provoca errores de bulto, ayuda a extender rumores que pueden ser letales para la reputación y puede dificultar la verificación y control de calidad de los contenidos. En la red, todos son «periodistas», pero pocos son «editores». La velocidad resulta ya imprescindible. Pero conviene subrayar la necesidad de reflexión para evitar precipitaciones. Necesitamos también precisión y calidad.</p>
<p><strong>LA EPIDEMIA DEL</strong><strong> NARCISISMO<a href="http://istmo.mx/revista/wp-content/uploads/2011/12/coloquiosecundaria.jpg"><img class="alignright size-medium wp-image-60664" title="coloquiosecundaria" src="http://istmo.mx/revista/wp-content/uploads/2011/12/coloquiosecundaria-300x199.jpg" alt="" width="300" height="199" /></a><br />
</strong></p>
<p>Otra de las cuestiones es la llamada «epidemia del narcisismo», que, de forma algo paradójica, se hace compatible con un celo extraordinario por proteger la intimidad. La generación que algunos han definido como «generación del yo» busca activamente la «visibilidad». Con una expresión que resulta significativa, en las redes sociales «creamos perfiles», que resultan, de alguna manera, versiones mejoradas de nosotros mismos. Se trata de un proceso no exento de problemas que, al mismo tiempo, es parte del que da la oportunidad de tener una audiencia global de «amigos» y seguidores.</p>
<p>La «nube» almacena gran cantidad de información de los ciudadanos: videos, fotos y textos. Con frecuencia hemos perdido la pista de esos contenidos, pero están allí y pueden reaparecer en cualquier momento, ocasionando problemas diversos. No conservamos la «caja de cartas» con nuestras palabras e imágenes: hemos perdido la memoria y quizá hasta la capacidad de archivar.</p>
<p>Por eso surgen movimientos para que los consumidores puedan borrar su historial <em>online</em>. Se propone ya abiertamente el «derecho a ser olvidado», seleccionando videos, fotos y textos en función del respeto a la dignidad y la imagen de los consumidores, que a veces necesitan también más conocimientos para comprender los «riesgos de la transparencia total».</p>
<p><strong>LA NOSTALGIA DE LA </strong><strong> «DESCONEXIÓN»</strong></p>
<p>Estamos permanentemente conectados al mundo a través del móvil, en Twitter o Facebook, en el e-mail. Necesitamos estar en la red para acompañar a los amigos y familiares o mantener el contacto con las redes profesionales. Pero la conexión permanente también genera inquietudes, y parece que se desmoronan las fronteras tradicionales entre la vida profesional y la vida familiar y de amistad. A la vez, surgen movimientos que proponen la «desconexión» y un estilo de vida más <em>slow,</em> que permita aprovechar mejor los mensajes y contenidos, encontrando verdaderos espacios de amistad y descanso, logrando «desconectar para conectar».</p>
<p>En cierto modo, se podría hablar de una nostalgia de la desconexión, que resulta más valiosa cuanto más inalcanzable resulta. En realidad, el que necesite la conexión permanente no podrá poner en marcha proyectos con cierto calado y estará abocado al flujo continuo de las novedades, que, paradójicamente, reducirá su productividad y eficacia.</p>
<p>__________</p>
<p><strong>Referen</strong><strong>cias</strong></p>
<p>Bringué, X.; Sádaba, C. (2011), <em>Menores y redes sociales</em>, Colección Generaciones Interactivas, Fundación Telefónica Madrid.</p>
<p>Carr, N. (2011), <em>The Shallows. What the Internet is Doing to Our Brains,</em> W.W. Norton &amp; Company, New York.</p>
<p>Kirkpatrick, D. (2011), <em>El efecto Facebook. La verdadera historia de la empresa que está conectando el mundo,</em> Gestión 2000 Madrid.</p>
<p>Kovach, B., Rosenstiel T. (2010). <em>Blur. How to Know What’s True In The Age of Information Overload,</em> Bloomsbury, New York.</p>
<p>Qualman, E. (2009, 2011)<em> Socialnomics: How Social Media Transforms the Way We Live and We Do Business, </em>Wiley, Hoboken.</p>
<p>Twenge, J.M.; Campbell, W.K. (2009), <em>The Narcissism Epidemic: Living in the Age of Entitlement,</em> Free Press, New York.</p>
<p><strong>Recuadro</strong></p>
<p><strong>IDEAS PARA CONECTAR</strong></p>
<ul>
<li>La epidemia del narcisismo en internet se hace compatible con un celo extraordinario por proteger la intimidad.</li>
<li>La web es una «plaza pública», donde nos retratamos constantemente.</li>
<li>Hemos construido grandes autopistas de la información, pero nos hemos olvidado de enseñar a conducir.</li>
<li>En la red, todos son «periodistas», pero pocos son «editores».</li>
<li>Conviene subrayar la necesidad de reflexión para evitar precipitaciones. Necesitamos también precisión y calidad.</li>
<li>Se propone abiertamente el «derecho a ser olvidado», a que puedas borrar tu historial  <em>online </em>y  recuperar la privacidad.</li>
<li>Se podría hablar de una nostalgia de la desconexión.</li>
</ul>
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		</item>
		<item>
		<title>Blogs. Qué son y qué no son</title>
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		<pubDate>Mon, 05 Dec 2011 23:04:53 +0000</pubDate>
		<dc:creator>joseluis_orihuela</dc:creator>
				<category><![CDATA[Coloquio]]></category>

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		<description><![CDATA[Parafraseando el título del famoso texto de Doc Searls y David Weinberger «World of Ends. What the Internet Is and How to Stop Mistaking It for Something Else», me propongo, en este texto, intentar aclarar qué son los blogs y &#8230; <a href="http://istmo.mx/2011/12/blogs-que-son-y-que-no-son/"></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://istmo.mx/revista/wp-content/uploads/2011/12/coloquio2.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-60662" style="margin: 5px;" title="coloquio2" src="http://istmo.mx/revista/wp-content/uploads/2011/12/coloquio2.jpg" alt="" width="93" height="93" /></a>Parafraseando el título del famoso texto de Doc Searls y David Weinberger «World of Ends. What the Internet Is and How to Stop Mistaking It for Something Else», me propongo, en este texto, intentar aclarar qué son los blogs y cómo dejar de confundirlos con otra cosa.</p>
<p>Buena parte de las «relaciones peligrosas» entre <em>weblogs</em> y medios tienen su origen en las dificultades para entender qué son los <em>weblogs </em>y qué es el periodismo.</p>
<p>Bastante sintomático de estas dificultades resulta la muy antigua y peor planteada pregunta acerca de si los blogs son periodismo y los variados intentos de reconvertir a redactores, editores y columnistas en bloguers como por arte de magia.</p>
<p>Decir que los <em>weblogs </em>(blogs o bitácoras) son sitios<em> web </em>personales compuestos por entradas individuales ordenadas mediante cronología inversa no parece resolver el dilema, así que planteo el siguiente decálogo.</p>
<p><strong>1.Los blogs no son un género, son un medio</strong></p>
<p>Al igual que los libros, las revistas o los discos no son, respectivamente, novela negra, cómic o balada; los blogs no son autobiografía ni periodismo. En todos los casos se trata de medios que, como tales, pueden utilizarse para cualquier propósito comunicativo o artístico. El medio no define el género, sino el lenguaje y los formatos de información (texto, imagen, audio, video) que pueden utilizarse.</p>
<p><strong>2.Los blogs no son medios de masas, son medios sociales</strong></p>
<p>Salvo un puñado de casos excepcionales, los blogs son medios de escala comunitaria o social. En consecuencia, su influencia y repercusión no pueden ser analizadas con los mismos parámetros que se utilizan para valorar los medios de masas. La proyección de un blog no tiene que ver directamente con su tráfico, sino más bien con su posición dentro de la red. La capacidad de influencia de los blogs está mediatizada por la blogosfera en la que se inscribe y que opera como caja de resonancia de las noticias y opiniones publicadas en los sitios más modestos.</p>
<p><strong>3.Los blogs no son espacios privados, son comunicación pública</strong></p>
<p>«En mi blog yo hago lo que quiero» es una de las dos tonterías más extendidas de la blogosfera. El blog es un medio público y lo que no se puede hacer en público está regulado por la ley. «Escribo sólo para mí», es la otra. Si uno hace escritura en un medio público, entonces escribe para ser leído por otros, de lo contrario escribe en una libreta y la esconde. Los lectores merecen que se les trate con respeto, que no se les mienta, que no se les oculten los conflictos de interés del autor o incluso, en ocasiones, su identidad.</p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>4.Los blogs no van a acabar con ningún medio, pero los están haciendo cambiar</strong></p>
<p>Como viene ocurriendo regularmente en la historia de las tecnologías de la información, la aparición de cada nuevo medio genera un discurso apocalíptico desde los medios anteriores que temen ser sustituidos. Lo cierto es que lo que esa historia demuestra es que las relaciones entre viejos y nuevos medios se rigen por una dinámica de acumulación y complementariedad pero no de sustitución. Los blogs no van a acabar con ningún medio, pero están haciendo cambiar a muchos.</p>
<p><strong>5.Los blogs no son periodismo por ser blogs (cuando lo son, es por otra cosa)</strong></p>
<p>La relación que hay entre blogs y periodismo es análoga a la que puede plantearse entre una máquina de escribir y la literatura. Las herramientas que utilizamos para escribir no definen el género de una obra. En este sentido, los blogs son una herramienta (un gestor de contenidos) que puede utilizarse para múltiples propósitos. La identidad periodística no deriva del acceso a herramientas de gestión y publicación de contenidos.</p>
<p><strong>6.Los blogs no tienen editores, son medios autogestionados por sus autores</strong></p>
<p>El viejo paradigma de la comunicación pública en la era analógica «primero se filtra, luego se publica» queda subvertido en la era digital, en la que «primero se publica, luego se filtra». Los medios sociales permiten ejercer una forma de comunicación pública en la que desaparece la figura de los editores y el control previo de los contenidos, y en la que los usuarios asumen el rol de un filtro social distribuido y los buscadores se convierten en los nuevos intermediarios de la información. Un blog es un medio que no tiene editores y cuyo funcionamiento es asumido directamente por su autor.</p>
<p><strong>7.Los blogs no son complicados, pero mantenerlos exige dedicación</strong></p>
<p>La facilidad de poner en marcha un blog contrasta con la dificultad que supone la escritura y publicación regular de contenidos de calidad. Aunque inicialmente los blogs son fáciles, son rápidos y son gratis, lo cierto es que perseverar en la blogosfera requiere un esfuerzo continuado y a veces incluso genera gastos (dominio propio, <em>hosting</em>). Mantener un blog tiene que resultar divertido para el autor, tiene que reflejar su pasión por algo, pero sin duda representa un esfuerzo y exige tiempo.</p>
<p><strong>8.Los blogs no son sólo un formato, también son una cultura</strong></p>
<p>Un blog no sólo se define por sus elementos estructurales (entradas individuales, cronología inversa, archivos, categorías, comentarios), ni tampoco exclusivamente por el uso de un gestor de contenidos (Blogger, TypePad, WordPress), sino que supone también compartir y extender la cultura y el estilo del medio. La blogosfera no sólo es el espacio virtual de los blogs en la red, es también la cultura que el medio ha ido construyendo a lo largo de su historia.</p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>9.Los blogs no son un monólogo, son una conversación</strong></p>
<p>Aunque los comentarios que los lectores pueden formular ante cada entrada de un blog son la forma más evidente de conversación, lo cierto es que la metáfora de la conversación aplicada a la blogosfera se extiende más allá de esa práctica, muy especialmente mediante los enlaces externos y los <em>trackbacks.</em> Las referencias cruzadas construidas mediante enlaces constituyen uno de los ejes articuladores de la blogosfera y de la cultura de los blogs.</p>
<p><strong>10.Los blogs son personales</strong></p>
<p>Un blog es la voz particular de alguien. Un blog es el estilo de su autor, sus puntos de vista, sus preferencias, sus manías y sus gustos. Un blog es la proyección de una persona en la red, es una identidad que se va construyendo y expresando con retazos (enlaces, textos, vídeos, imágenes). Los blogs son personas que nos proponen una conversación.</p>
<p><strong>Lecturas</strong></p>
<p>Herrell, Alan, <em>Are Weblogs Journalism?</em>, Poynter Online, 15 de septiembre de 2002.</p>
<p>Orihuela, José Luis, <em>La revolución de los blogs,</em> La Esfera de los Libros, Madrid, 2006.</p>
<p>Searls, Doc y David Weinberger, <em>World of Ends. What the Internet Is and How to Stop Mistaking It for Something Else,</em> 3 de octubre de 2003.</p>
<p><strong>Referencia</strong></p>
<p>Orihuela, José Luis, «Qué son los blogs y cómo dejar de confundirlos con otra cosa», en Cambronero, Antonio (Ed.), BlogGuest II, 8 años, Bubok, enero de 2009, pp. 9-11.</p>
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		</item>
		<item>
		<title>Y ahora&#8230; Cloud computing</title>
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		<pubDate>Mon, 05 Dec 2011 23:04:09 +0000</pubDate>
		<dc:creator>bernardofloresheymann</dc:creator>
				<category><![CDATA[Coloquio]]></category>

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		<description><![CDATA[La nube es el siguiente paradigma en la evolución estructural del almacenamiento masivo de información con disponibilidad inmediata, ahorro de costos y máxima seguridad. Hace pocos años, las grandes corporaciones construían edificios de mortero y concreto, los llenaban de racks &#8230; <a href="http://istmo.mx/2011/12/y-ahora-cloud-computing/"></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><em><span style="color: #800080;"><a href="http://istmo.mx/revista/wp-content/uploads/2011/12/coloquio3originalbaja.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-60652" style="margin: 5px;" title="coloquio3originalbaja" src="http://istmo.mx/revista/wp-content/uploads/2011/12/coloquio3originalbaja-267x300.jpg" alt="" width="267" height="300" /></a>La nube es el siguiente paradigma en la evolución estructural del almacenamiento masivo de información con disponibilidad inmediata, ahorro de costos y máxima seguridad.</span></em></p>
<p>Hace pocos años, las grandes corporaciones construían edificios de mortero y concreto, los llenaban de <em>racks</em> (estantes) con servidores y los enfriaban con grandes aparatos de aire acondicionado; instalarlos podía requerir hasta dos años. Además, el consumo de energía y los costos por actualización de servidores, aplicaciones (<em>apps</em>) y licencias afectaban los presupuestos y elevaban notoriamente la inversión.</p>
<p>Por su parte, las pequeñas y medianas empresas invertían grandes sumas en tecnologías de la información (TI’s) para rentar los servicios de almacenamiento de datos.</p>
<p>Hace unos meses, los directivos de la firma HP aseguraron, durante la reunión anual HP Discover 2011, que 2% de la energía del planeta se destina a abastecer los centros de datos a nivel mundial.</p>
<p><strong>COMO EN UN BANCO</strong></p>
<p>Con el crecimiento y avance del internet se facilitó la adquisición de servicios virtuales y hace aproximadamente cinco años, algunos países europeos y Estados Unidos comenzaron a implementar «la nube o <em>cloud</em>»: se trata de un centro de datos compartido, una solución para responder a las necesidades de almacenamiento y el uso de<em> apps </em>que permite mayor diversidad de servicios conjuntos y separados que maximizan el rendimiento de los recursos.</p>
<p>«Una definición simple de<em> cloud</em> es que se trata de aplicaciones y plataformas alojadas externamente, (lejos de las instalaciones de la empresa, incluso en otro país) construidas sobre una estructura compartida y que se distribuyen a través de un navegador. Son programas que la gente puede utilizar y disponibles gracias a internet», indicó Florencia Sabatini, gerente de Google Apps y Enterprise para América Latina.</p>
<p>Para muchos, el significado del término «nube» aún no está completamente definido. Elios Bravo, <em>hosting manager </em>de Ingenia Group, asegura que <em>cloud </em>no es sólo internet, sino que detrás del <em>world wide web</em> hay una súper computadora <em>(high provider)</em> que maneja todos los servicios y aplicaciones necesarias, además de que las compañías mexicanas no saben bien a bien qué es la virtualización y la nube.</p>
<p>Para comprender el<em> cloud computing </em>se propone la siguiente analogía: el dinero está más seguro en los bancos que debajo del colchón; a su vez, el banco permite disposición inmediata del dinero cuando se requiere por medio de un nombre de usuario y una contraseña. Con la arquitectura de <em>cloud computing </em>sucede lo mismo: la información está disponible a todas horas y protegida por avanzados sistemas de seguridad que permiten el acceso exclusivo al usuario.</p>
<p>Otro problema, además de comprender bien el concepto, es que los proveedores deben ganarse la confianza de las empresas y demostrar su eficiencia, con una amplia difusión y argumentos convincentes.</p>
<p>Los actuales temores a la tecnología y a su estructura radican en que no se sabe dónde se almacenan los datos y por falta de información, los encargados de TI consideran que las inversiones para adquirirla pueden incrementarse. En realidad, la nube economiza hasta 50% los costos de tecnologías de la información.</p>
<p>Es común creer que los empresarios tienen temor a migrar a la arquitectura virtual, sin embargo, más que miedo a la nueva tecnología, destaca la desinformación y poca proyección que la nube ha recibido. Cuando los directivos estén más abiertos y los proveedores de servicios digitales se comuniquen mejor, habrá una explosión local de las soluciones que el <em>cloud</em> ofrece a las empresas. «Se trata de soluciones empresariales de modelos híbridos en la nube con aplicaciones tradicionales, un universo con infinidad de posibilidades» (Octavio Márquez, director general de HP México).</p>
<p><strong>Beneficios «arquitectónicos»</strong></p>
<p>¿Qué beneficios puede tener migrar las aplicaciones a una nube para las empresas? ¿Cómo tener segura la información? ¿Cuánto costará y cómo puedo ahorrar? Los directores de TI y de finanzas se hacen éstas y muchas otras preguntas.</p>
<p>En primer lugar, la gama de beneficios de la nube se puede ver en la forma de hacer más con menos, así en lugar de construir un centro de datos e invertir en servidores, ahora los espacios físicos se reducen y se paga únicamente por el servicio solicitado. Esto significa que el <em>cloud computing</em> estaría cambiando los servicios de TI en <em>commodities</em>.</p>
<p>También se pueden crear «nubes dentro de las nubes» para diversificar los servicios y dar mantenimiento sin tener que bajar el servidor por completo. Por ejemplo, si el correo electrónico tiene problemas, únicamente se baja esa aplicación para corregir la situación sin afectar todos los demás servicios que se utilizan (Elios Bravo).</p>
<p>Otro beneficio es la capacidad para pasar de uno a mil usuarios o, en su defecto, de mil a 500, sin mayor problema; esta escalabilidad y flexibilidad permite que la nube se adapte al modelo de negocio sin importar su tamaño. «Lo más interesante es el ritmo de aceleración porque es una tecnología que representa muchos beneficios. En los últimos años se han comprobado las ventajas de esta estructura», (Sabatini).</p>
<p>Bajo este contexto, Google ofrece su <em>suite</em> para la nube que incluye correo, calendario, mensajería instantánea, además de <em>Google docs</em> y <em>Google groups </em>en tres esquemas diferentes: gratuita, <em>Business</em> y educativas, enfocadas en colegios y universidades.</p>
<p>La versión <em>Business</em>, de Google Suite Apps cuesta 50 dólares anuales por usuario e incluye las aplicaciones mencionadas que permiten editar y mejorar hojas de cálculo, presentaciones y documentos de texto sin necesidad de adquirir una licencia para trabajar con estos productos, lo que implica ahorro en una oficina.</p>
<p>¿Cómo ahorran las grandes firmas? Elios Bravo considera que no se requiere una gran inversión para crear nubes internas. Un servidor cobra entre 600 y 800 dólares mensuales; gasto que se multiplica a largo plazo. Al comprar un servidor en la nube, la inversión inicial será más elevada pero con una buena organización puede atender varias funciones y reducir el costo. Las áreas de tecnología de las empresas pueden generar ahorros hasta de 50%.</p>
<p>Un estudio realizado por Forrester Consulting mostró que una empresa de mil empleados generó un retorno de 300% sobre la inversión inicial luego de tres años. «307% de ROI<em> (return on investment)</em> considerando riesgos, indica que la colaboración tiene un impacto directo con la productividad». (Sabatini).</p>
<p>Una de las situaciones más destacables del<em> cloud computing</em> para José Fonseca es que los recursos se pueden dividir y permiten a los negocios, sin importar su tamaño, economizar en sus operaciones tecnológicas. «Así pues, los empresarios pueden enfocarse en su negocio y olvidarse de terceros porque sólo pagan por lo que consumen».</p>
<p>«La nube es una herramienta competitiva porque permite pagar por los servicios que consumes, factor importante para el desarrollo de un país porque impulsa su competitividad», agregó Octavio Márquez, de Hewlett-Packard. En efecto, lo más difícil es el cambio a un nuevo paradigma, pero el riesgo vale la pena ya que las TI tienen que invertir en la nueva estructura arquitectónica virtual para integrarse con éxito a la nueva forma de acceder a la información.</p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>Subir a la nube ¿A cambio de qué?</title>
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		<pubDate>Mon, 05 Dec 2011 23:03:27 +0000</pubDate>
		<dc:creator>aceprensa</dc:creator>
				<category><![CDATA[Coloquio]]></category>

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		<description><![CDATA[La gigantesca red social, llamada «nube», permite a los usuarios ahorrar tiempo, espacio y recursos para hacer más eficiente el trabajo individual o en conjunto. Sin embargo, su autorización e instalación conlleva la pérdida del control sobre nuestra información personal. &#8230; <a href="http://istmo.mx/2011/12/subir-a-la-nube-%c2%bfa-cambio-de-que/"></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><em><span style="color: #993366;"><a href="http://istmo.mx/revista/wp-content/uploads/2011/12/coloquio4originalbaja.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-60676" title="coloquio4originalbaja" src="http://istmo.mx/revista/wp-content/uploads/2011/12/coloquio4originalbaja-300x280.jpg" alt="" width="300" height="280" /></a>La gigantesca red social, llamada <em>«nube»</em>, permite a los usuarios ahorrar tiempo, espacio y recursos para hacer más eficiente el trabajo individual o en conjunto. Sin embargo, su autorización e instalación conlleva la pérdida del control sobre nuestra información personal.</span></em></p>
<p>Hay negocios especializados en la «venta» de información personal y aplicaciones y servicios telemáticos cada vez más sensibles en el campo de la privacidad. Se generaliza el trabajo en la nube y el intercambio de contenidos e información<em> online</em>.</p>
<p>Los sitios web o las «app» móviles nos ofrecen servicios a los que se accede con un simple clic, nos allanan el camino para editar un texto u hoja de cálculo, nos regalan espacio en la web (incluso decenas de gigabytes) o SMS gratis. Pero todo eso… ¿a cambio de qué?</p>
<p>WhatsApp, que arrasa como sustituto de los SMS de pago, es un ejemplo evidente. La ventaja de este sistema de mensajes, que se sincroniza perfectamente con los teléfonos inteligentes (Blackberry, iPhone o Android), supone en la práctica una transferencia de datos. En el momento de su instalación o descarga conecta la lista de contactos de números de teléfono o e-mail de mi terminal con los de mis contactos. Cambiamos dinero por datos personales, aunque la transacción no existe en sentido físico.</p>
<p>Por otro lado, algunos hechos recientes han producido preocupación entre los usuarios de internet, de forma especial entre los más expertos.</p>
<p>Esos mismos clamores de una mayor y mejor información acerca de nuestra privacidad, de los datos que utilizan los sitios sociales o servicios como Google Docs, marcan también la tendencia sobre cómo serán los programas y equipos que utilizaremos en la red en los próximos años. Esto será cada vez con menos equipamiento o <em>hardware</em> personal y más programas y espacios en la «nube». Es el llamado <em>cloud computing</em> que afecta a grandes programadores y a arquitecturas informáticas importantes.</p>
<p><strong>¿CUÁNTO VALE MI INFORMACIÓN?</strong></p>
<p>La cuestión de la privacidad y el tráfico de datos requieren usuarios despiertos y con capacidad para entender qué pasa con su identidad, con su localización. También hay que saber cómo configurar nuestros perfiles en los sitios más conocidos: Facebook, Google, o antes Myspace, hoy en desuso.</p>
<p>Debemos seguir alertas y constantemente al día, pero sin olvidar que un criterio elemental sigue siendo el sentido común. Aunque pensamos que la «vida» en internet tiene otros parámetros, lo cierto es que la red se parece mucho a la vida física. Si en la calle no confiamos de unos desconocidos que piden el número de teléfono o nuestra dirección, o estamos alerta en un centro comercial donde se graba todo lo que ocurre en los pasillos y ascensores, ¿por qué no hacerlo en internet?</p>
<p>Pensando en el usuario individual, ya hay servicios para escuchar música, chat o correo sincronizados y páginas en las que se puede trabajar con un paquete de ofimática completa sin comprar la licencia ni instalarlo en nuestra computadora. Esto, que sin duda implica ahorro de recursos, tiene como contrapeso el «descontrol» personal sobre nuestras copias, creaciones o tráfico. No hay por qué alarmarse, pero hay que estar precavido.</p>
<p>El crecimiento de esa forma de organizar los recursos, la llamada «nube», nos pone en una realidad en la que constantemente estamos conectados en una gigantesca red social o trabajando un documento con colegas de distintas partes del mundo.</p>
<p>También Apple puso a disposición de los usuarios los servicios en iCloud, de modo que al comprar en la App Store o en la tienda de libros iBookstore se descargarán las compras en todos los dispositivos, no sólo en aquél en el que fueron comprados, sino hasta en 10 dispositivos por el mismo precio –lo que reclamaron los primeros usuarios del iPod–, el método es comodísimo y ahorra costos de conexión.</p>
<p>Por supuesto, el sistema Google, que incluye Gmail, Google Docs o la agenda sincronizable, permite la total movilidad del usuario. Ya no hay que pagar conexiones a bases de datos o a gestores de contenidos, ni siquiera serán imprescindibles las intranets. Los servicios gratuitos que se ofrecen, junto con la conectividad y la interoperabilidad de todos ellos (funcionan con distintos dispositivos o aplicaciones),  están provocando además caídas en las ventas de programas.</p>
<p><strong>¿FALLOS DE SEGURIDAD </strong></p>
<p><strong>O ROBOS INFORMÁTICOS?</strong></p>
<p>Otras preocupaciones relacionadas con la privacidad de los datos personales proceden de errores informáticos y, por supuesto, de delitos.</p>
<p>En mayo pasado, Sony reconoció que le habían robado datos personales (incluyendo tarjetas de crédito y contraseñas) de 77 millones de usuarios de la PlayStation. Su web sufrió un ataque que mantuvo el servicio suspendido durante unas semanas. La compañía ha sido demandada por no proteger, cifrar y asegurar mejor los datos de sus usuarios.</p>
<p>Al mes siguiente Google lanzó Google+ para competir con Facebook y crecer como comunidad. «Para nuestra sorpresa, bajo la sección ‘Photos’ se motiva a los usuarios, incluso a visitantes no inscritos en la red y sin relación aparente con el usuario cuyo perfil se está visualizando, a publicar fotos y asociarlas con dicha persona», explicó la web especializada <em>Privacidad en Internet</em>. Con que alguien envíe una invitación, como las que se ofrecen en general en distintas webs, cualquier usuario podrá entrar en un «círculo de amigos».</p>
<p>En junio de este año la revista <em>CNet</em> publicó más detalles sobre los fallos de privacidad que tiene el iPhone en el servicio de Google Maps. Los datos de conexión que nuestro teléfono da, ya sea iPhone o Android, en concreto la dirección MAC de nuestra terminal, muestra dónde estamos: de ahí que sea tan cómodo que nos ofrezcan las referencias más cercanas de restaurantes, cines u oficinas del banco. iPhone hizo visible esa información técnica supuestamente por error.</p>
<p>El fallo de seguridad del iPhone puede seguir explotándose hasta el infinito, como cuentan en <em>CNet</em>, y permite localizarnos con una precisión de hasta 30 o 40 metros. Apple negó esta posibilidad, mientras trataba de reparar el problema.</p>
<p><strong>BOTONES PARA RASTREAR USUARIOS</strong></p>
<p>Los botones «Me gusta» o «Soy fan» tanto de Facebook como de Twitter notifican a los sitios lo que una persona visita, incluso cuando los usuarios no pulsan el botón. El botón «Me gusta» de Facebook, al igual que otras aplicaciones inteligentes, trabaja con <em>cookies</em> que identifican al usuario y que muestran también qué leen tus amigos o contactos.</p>
<p>Esos <em>widgets </em>sociales se han añadido a millones de páginas. El de Facebook está en al menos un tercio de las mil páginas más visitadas del mundo; el de Twitter en 20%, y el de Google en 25%.</p>
<p>Estos botones (la «bisutería social», en expresión de José Luis Orihuela), que se crearon para hacer más fácil y sencilla la acción de compartir contenidos con amigos y familia, son una herramienta poderosa para dar seguimiento a los usuarios. Obviamente al autorizar su instalación se consiente el intercambio de información personal que dejamos de controlar.</p>
<p><strong>¿Qué hacer?</strong></p>
<p>Pese a la vulnerabilidad de los datos personales, la situación no tiene punto de retorno y sería absurdo añorar tiempos pasados, que tampoco fueron más seguros. Los movimientos que han hecho los grandes desarrolladores de <em>software</em> y las compañías de telecomunicaciones lo confirman. Cada vez más el uso de internet irá impregnando todos los aspectos de nuestro modo de vida, no sólo en las comunicaciones, sino en educación, lectura, entretenimiento, salud y, por supuesto, en el comercio, que tiende a ser más electrónico y menos presencial.</p>
<p>Los riesgos existen siempre. Para no caer en el fatalismo, aporto algunas soluciones o consejos a los lectores:</p>
<p>• No acepte programas o aplicaciones sin antes leer las condiciones.</p>
<p>• No facilite sus tarjetas de crédito o datos bancarios en webs cuya identidad no es clara (o a la que usted no pueda reclamar fácilmente).</p>
<p>• Revise cada cierto tiempo su configuración de privacidad.</p>
<p>• Limpie periódicamente las <em>cookies</em> de su computadora.</p>
<p>• Refresque y limpie también la memoria caché del navegador que utiliza, que rastrea sus últimas actividades en la web.</p>
<p>• No responda a SMS no identificados.</p>
<p>• Controle la actividad de las aplicaciones instaladas en su teléfono.</p>
<p>• Revise también la conectividad de la PSP o GameBoy, pues son pequeñas computadoras potentes.</p>
<p>• Maneje con sus hijos las redes sociales y enséñeles este tipo de trucos.</p>
<p>• Y, por supuesto, disfrute las numerosas y ocurrentes aplicaciones que se descargan por la red, pero recuerde que no son del todo gratuitas, que usted cede tiempo de uso e información. <em>aceprensa</em></p>
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		<title>De la protesta a la propuesta y a la acción</title>
		<link>http://istmo.mx/2011/09/consejo-ciudadano-de-la-protesta-a-la-propuesta-y-a-la-accion/</link>
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		<pubDate>Thu, 15 Sep 2011 17:16:32 +0000</pubDate>
		<dc:creator>andreamorenoherrero</dc:creator>
				<category><![CDATA[Coloquio]]></category>
		<category><![CDATA[316]]></category>

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		<description><![CDATA[¿Cómo podremos ser ciudadanos plenamente corresponsables de la sociedad democrática que deseamos para nuestro país? ¿Qué significa y qué se requiere para ello? En entrevista, el presidente del Consejo Ciudadano, Luis Wertman, define a un ciudadano íntegro como aquél que no sólo se preocupa por sí mismo, sino por el otro. <a href="http://istmo.mx/2011/09/consejo-ciudadano-de-la-protesta-a-la-propuesta-y-a-la-accion/"></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><em><br />
<a href="http://istmo.mx/revista/wp-content/uploads/2011/09/Luis-Wertman.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-60006" style="margin: 5px;" title="Luis-Wertman" src="http://istmo.mx/revista/wp-content/uploads/2011/09/Luis-Wertman.jpg" alt="" width="143" height="154" /></a>¿Cómo podremos ser ciudadanos plenamente corresponsables de la sociedad democrática que deseamos para nuestro país? ¿Qué significa y qué se requiere para ello? En entrevista, el presidente del Consejo Ciudadano, Luis Wertman, define a un ciudadano íntegro como aquél que no sólo se preocupa por sí mismo, sino por el otro.</em></p>
<p>«Necesitamos transitar de la protesta a la propuesta y a la acción… Si orientamos la cultura ciudadana a la corresponsabilidad, el escenario de nuestro país cambiará radicalmente», afirma Luis Wertman, presidente del Consejo Ciudadano del Distrito Federal.</p>
<p>El Consejo es una asociación civil creada en enero de 2007, hace más de cuatro años, con el deseo de generar confianza y fomentar la participación ciudadana en materia de seguridad pública y procuración de justicia. Desde su origen mantiene un convenio con el gobierno de la ciudad para actuar como un órgano de consulta y análisis, coadyuvar con las autoridades y vincularse en ciertos programas y proyectos. Tiene además, la facultad de monitorear el desempeño de algunas actividades de ministerios públicos, juzgados cívicos, comandantes de la policía…</p>
<p>«Nuestro primer objetivo fue construir puentes hacia las autoridades, y el principio básico, lograr que la sociedad comenzara a denunciar sucesos irregulares o inconvenientes. A partir de ahí, implementamos planes y acciones para generar esa cultura».</p>
<p>Se integró inicialmente con 25 empresarios y el apoyo de empresas socialmente responsables que patrocinan los programas. «Efectuamos toda campaña que esté a nuestro alcance. Hacemos convenios con organizaciones, escuelas, universidades, cámaras y medios que funcionen como difusores del Consejo Ciudadano».</p>
<p>Luis Wertman hace hincapié en que en ciertas gestiones de la autoridad no nos corresponde involucrarnos como sociedad; a la vez que la ciudadanía es responsable de otras actividades. La idea central del Consejo es orientar a los ciudadanos para que influyan en otros ciudadanos; los voluntarios que participan en los programas y aprenden los comportamientos, se quedan con el aprendizaje, lo aplican y a su vez lo difunden.</p>
<p>Pero, ¿cómo se puede describir al ciudadano «completo o íntegro»? Wertman lo define como aquél que no sólo se preocupa por sí mismo, sino por el otro y agrega que <strong>el primer paso para crear ciudadanía es inducir la denuncia de irregularidades que perjudiquen a la sociedad.</strong> «Denunciar es tu derecho a expresar cuando algo no está bien, en beneficio de todos».</p>
<p><strong>UN HOMBRO EN DONDE APOYARSE</strong></p>
<p><strong> </strong>Bajo este esquema, en 2007 arrancó el programa «No más extorsiones telefónicas» con una línea ciudadana atendida por psicólogos y abogados 24 horas del día, 365 días del año, hoy puede recibir 40 mil llamadas diarias. Se ofrece apoyo psicológico a las víctimas, asesoría jurídica y enlaces en tiempo real con las personas supuestamente secuestradas. «En este proyecto trabajamos en conjunto con la policía de investigación. Gracias a ese vínculo, se han consumado muchas menos extorsiones cada año».</p>
<p>A su vez surgió «Denuncia ciudadana», programa en el que un abogado o psicólogo acude al domicilio de las víctimas de robo a casa habitación sin violencia. Con este sistema, la persona puede realizar la denuncia en tiempo real desde su domicilio por medio de una videoconferencia con el ministerio público. Se inicia la averiguación previa, se imprime y se le entrega al ciudadano; sin que tenga que acudir personalmente. Además de su buena aceptación entre los habitantes de la ciudad, es una herramienta más para fomentar la denuncia.</p>
<p>Wertman asegura que quien se siente desprotegido vive con miedo, por ello el Consejo brinda ese apoyo para evitar más abusos hacia la gente. «Buscamos una forma rápida, sencilla y que no exponga a los ciudadanos, aunque el objetivo principal es consumar la denuncia, pues si no se lleva a cabo, sea por conformismo o apatía, el mensaje al delincuente será el de un terreno fértil para el delito, porque nadie hace algo al respecto. Sin quererlo, nos volvemos parte del problema y del círculo vicioso».</p>
<p><strong>NI HÉROE NI CAUDILLO, CIUDADANO</strong></p>
<p>Conocer los movimientos delictivos de su entorno es otro paso para que la sociedad tome precauciones y pueda actuar. La ciudad de México es la única en el país con la información del comportamiento de los niveles de delincuencia en la localidad. A fin de poner a disposición de la gente estos datos, de forma clara y veraz, el Consejo investigó y presentó los 14 delitos de mayor impacto social en su Reporte de índice delictivo de la ciudad de México (RINDE).</p>
<p>El programa comenzó el análisis en enero-febrero de este año, comparando resultados con el mismo periodo en 2010. El tercer reporte contrasta el primer semestre de 2010 con el de 2011.</p>
<p>«De 14 delitos que se miden, 12 se redujeron notablemente y otros dos muestran tendencia a la alza: violación y robo a casa habitación. Tras investigar el tema resultó que 73% de los casos de violación los comete un pariente cercano a la víctima y 23% un amigo, es decir, 96% es gente que el agredido identifica»<sup>1</sup>.</p>
<p>90% de las violaciones suceden en la casa de la víctima o de un conocido, lo que significa que se trata de un delito de intramuros; entonces, ¿a quién compete la solución, a la sociedad o a la policía? De igual manera, en todos los robos a casa habitación algún familiar está involucrado y al menos 50% de las víctimas conoce al atacante. Estas cifras nos llevan a pensar que si no denunciamos, el delito seguirá creciendo. A partir de estos razonamientos encontramos que hay muchos mitos por derribar.</p>
<p>«Poner un policía en cada esquina no significa que no habrá violaciones. Si los ciudadanos aplicamos las medidas preventivas, los delitos disminuirán notablemente». Hoy los habitantes de la ciudad de México denuncian al menos 35% más que hace seis años, es la idea para combatir el delito, sin caer en el concepto de «patrulla ciudadana» ni buscar hacer justicia por propia mano: a la autoridad lo que le corresponde.</p>
<p>«Cuándo alguien pregunta ¿qué puedo hacer yo? No te vuelvas caudillo ni héroe ni te envuelvas en la bandera; si ves algo que no está como debe ser, ¡denúncialo!».</p>
<p><strong>10 COMPORTAMIENTOS BÁSICOS<a href="http://istmo.mx/revista/wp-content/uploads/2011/09/coloquio_peatón-7.jpg"><img class="alignright size-medium wp-image-60015" style="margin: 5px;" title="coloquio_peatón-7" src="http://istmo.mx/revista/wp-content/uploads/2011/09/coloquio_peatón-7-300x139.jpg" alt="" width="300" height="139" /></a><br />
</strong></p>
<p>Los proyectos del Consejo Ciudadano tienen objetivos diferentes; el problema de la extorsión telefónica fue el primer programa; actualmente trabaja con otros para disminuir el <em>bullying, </em>o el de «Ciudad de México, capital ciudadana» cuya finalidad es construir cultura ciudadana en esta urbe.</p>
<p>En 2008, la asociación empezó a trabajar con la fundación Corpovisionarios, creada por Antanas Mockus, cuya función es crear proyectos de cultura ciudadana (ver artículo previo de esta revista). Al Consejo le resultó muy interesante la propuesta y con su asesoría lanzó una amplia encuesta de diagnóstico<sup>2</sup> para conocer la percepción de los ciudadanos con respecto a ciertos problemas, de ahí se derivaron cuatro ejes: respeto al espacio público, a la vida y a la movilidad, a las personas y a los recursos naturales.</p>
<p>Durante 24 meses se analizaron los posibles comportamientos ciudadanos sobre los que se trabajaría más adelante; se detectaron diez como los más problemáticos para los habitantes del DF que involucran tres tipos de normas:</p>
<p><strong>Normas de beneficio colectivo.</strong> Requieren vencer el escepticismo y oportunismo de algunos. Su cumplimiento revela consideración por los demás:</p>
<p><strong>1. </strong>Cuida el agua</p>
<p><strong>2. </strong>La basura en su lugar</p>
<p><strong>3.</strong><strong> </strong>Recoge las heces de tu mascota</p>
<p><strong>4.</strong><strong> </strong>Tira el chicle en el bote</p>
<p><strong>5.</strong><strong> </strong>No pintes ni grafitees los lugares públicos ni privados</p>
<p><strong>Normas que reducen riesgos.</strong> Hay que vencer el atajo y descuido de sí:</p>
<p><strong>6. </strong>No manejes ni dejes que manejen personas con alcohol en la sangre</p>
<p><strong>7. </strong>Usa el cinturón de seguridad</p>
<p><strong>8. </strong>Respeta las señales, tanto peatones como conductores</p>
<p><strong>Normas de respeto a la dignidad humana. </strong></p>
<p><strong>9. </strong>Respeta a las mujeres en el transporte y en la vía pública</p>
<p><strong>10. </strong>Respetar las zonas para personas con discapacidad</p>
<p>Una vez que se definieron los comportamientos, comenzó la primera fase del proyecto enfocada en el centro de la capital.</p>
<p>«El Centro Histórico tiene un flujo diario de tres a cuatro millones de personas. Madero es de las calles peatonales más transitadas del mundo, 120 a 360 mil personas por hora. La aglomeración es gigantesca, por lo que el impacto de cualquier acción es descomunal».</p>
<p>Para modificar una conducta, se parte de acciones muy simples que generen nuevos hábitos, cuyo resultado repercuta poco a poco en la solución a problemas más complejos. Por ejemplo, tirar los chicles en el bote de basura o lavarse las manos con dos litros de agua y no con veinte. Del trabajo conjunto del Consejo y Corpovisionarios surgieron otras ideas como mimos difundiendo conciencia vial, el cambio de armas por juguetes, la jornada «Centro Histórico limpio en una hora» y pozos de los deseos en los botes de basura.</p>
<p>«¿Cuál es el principio? Uno no debe ponerse metas inalcanzables ni tampoco muy bajas. El propósito es realizar pequeñas acciones cotidianas que escalen a un nivel mucho mayor. Con esos detalles nos vamos convirtiendo en ciudadanos».</p>
<p>En la segunda fase, el Consejo Ciudadano va solo. Después de cuatro años de trabajar con la metodología, mediciones y pedagogía sustentadas en los casos de éxito de la ciudad de Bogotá, logró incorporar el término de las mejores prácticas al proyecto de la ciudad de México.</p>
<p>«Empezamos en el Centro Histórico y el objetivo es replicar el proyecto en las 16 delegaciones. Se han ejecutado algunas acciones en Coyoacán, Álvaro Obregón, Miguel Hidalgo y Benito Juárez. Ahora estamos en trámites con la delegación Cuauhtémoc para trabajar en la colonia Condesa, que padece a causa de heces caninas y basura».</p>
<p>Sin embargo, para operar se requiere que los proyectos coincidan con los intereses y presupuestos de las demarcaciones. La asociación ofrece el conocimiento y el método, las autoridades aportan los recursos pero, en ocasiones, deben esperar al siguiente ejercicio presupuestal para obtenerlos.</p>
<p>El Consejo Ciudadano se enfoca únicamente al DF aunque está dispuesto a compartir el proyecto, enfoque y métodos a otras entidades interesadas, a fin de que se extienda por todo el país.</p>
<p><strong>VIGILARSE UNOS A OTROS</strong></p>
<p>Un buen ciudadano es el que cumple con ciertas <strong>obligaciones </strong>y <strong>derechos.</strong> En este marco llaman «cultura ciudadana» a las conductas o comportamientos que generan mejores prácticas de convivencia. Siguiendo a diversos teóricos, cualquier ciudadano de cualquier país se regula por tres marcos: la <strong>ley,</strong> la <strong>moral </strong>y la<strong> cultura.</strong> Si empezamos por menospreciar o prescindir del cumplimiento de algunas leyes, aunque se consideren de menor calibre o de «primer nivel», no lograremos pasar a ser ciudadanos de segundo ni de tercer nivel, cuyo comportamiento es el de una persona plenamente corresponsable, lo que significa vivir en una sociedad democrática y participativa.</p>
<p>Las normas son para todos. Con algunos que no cumplan se daña parte del beneficio y afecta la convivencia ciudadana, aún si se trata de problemas aparentemente menores. Por ejemplo, no parece grave tirar basura al suelo, pero si muchos lo hacen se torna un problema serio.</p>
<p>El proyecto «Ciudad de México, capital ciudadana» se enfila a fomentar la autorregulación, empezó con acciones en el espacio público y colocó ciudadanos que ayudaran a regular a otros por medio de dos mecanismos: la <strong>vergüenza</strong> y la<strong> culpa.</strong></p>
<p>Un ejemplo es el respeto al peatón. En las diez intersecciones con mayor problemática e índice de accidentalidad del Centro Histórico, el equipo colocó diez mimos que hacían las veces de policía de tránsito, con la diferencia de que el policía regula por la ley y el mimo regula por la vergüenza. Se prepararon carteles con una mano con el pulgar hacia arriba y otra con el pulgar hacia abajo para señalar reprobación. El mimo mostró a los automovilistas o peatones el cartel aprobatorio cuando su conducta fue adecuada y el pulgar hacia abajo cuando mostraban una conducta que la sociedad rechaza».</p>
<p>Generar sentimientos de vergüenza y culpa es una forma de solucionar conflictos de manera pacífica, sin llegar a la sanción ni a la fuerza pública. Ni esta ciudad ni ninguna otra tiene capacidad para colocar un policía por cada ciudadano, por eso es indispensable encontrar otros mecanismos. Se parte de la idea de que los seres humanos buscamos reconocimiento social y aprobación de los demás; en cambio, si por medio de la moral y la culpa se le dice a un ciudadano que su comportamiento es reprobable, le genera más <em>shock</em> o vergüenza que si le impusieran una multa.</p>
<p>Esto nos lleva a ciertas condiciones para que opere una norma:</p>
<p><strong>Primera condición: </strong>se percibe regularidad de conducta conforme o contraria a la norma social (tirar basura o chicles en la calle). Uno aprende fácilmente a ver el incumplimiento y luego, por contraste, las ventajas del cumplimiento.</p>
<p><strong>Segunda condición:</strong> sentir que los demás (o al menos algunos) esperan que uno siga la norma o sorprenderse inicialmente por la indiferencia. Presumo que a los demás les importa mi conducta o me indigna que no. Por ejemplo, normas de movilidad (manejar ebrio, no usar el cinturón de seguridad o no respetar los cruces en las calles).</p>
<p>Ambas condiciones van contra el escepticismo y son señales de pertenencia (un extraño no esperaría mi conformidad con la regla).</p>
<p><strong>Tercera condición: </strong>hago mía la presión social y la transformo en autorregulación. Mi conciencia opera como embajadora de la presión social. Seguiría cumpliendo la norma aún en ausencia de presión social y de regularidad observable.</p>
<p>La meta es llegar a comportamientos de tercer nivel. Significa que todos seamos vigilantes unos de otros para mejorar y facilitar la convivencia. Los distintos niveles se ejemplifican así: si un ciudadano utiliza el agua corriente, se da un comportamiento de primer nivel; cuando invita a alguien a cuidar el agua, se da uno de segundo nivel; si ignora cuidar el agua y otro lo avergüenza para ayudarlo a mejorar su comportamiento, hay un tercer nivel. Al final, un buen ciudadano regulará a otro.</p>
<p><strong>El ciudadano no nace, se hace</strong></p>
<p>Tras el tiempo de trabajo con el voluntariado, el Consejo Ciudadano publicó en su página web<sup>3</sup> los resultados de los diez puntos del Centro Histórico, primera fase del proyecto. «Podemos decir que regulamos a más de 50 mil ciudadanos en diez conductas. Se organizaron 240 eventos o lanzamientos de acciones».</p>
<p><strong>Limpieza en equipo.</strong> Una fue la jornada «Centro Histórico limpio en una hora». Pedimos a las autoridades que no limpiaran una mañana y más de 700 voluntarios lo hicieron en una hora, la idea era generar un impacto en los ciudadanos. Esa acción implicó un mes de trabajo previo.</p>
<p>En las calles del Centro Histórico, con vecinos y comerciantes, se organizaron talleres de aprendizaje, concientización y sensibilización para hacerles ver que el problema de la basura es colectivo, no sólo de la autoridad y afecta al espacio público. Ahora todos están más concientes.</p>
<p><strong>El chicle.</strong> Rara vez nos percatamos de que el mar de lunares negros en las calles son chicles. Una medición arrojó 500 mil manchas de chicle en cinco calles del Centro Histórico, medio millón. Después de los talleres se redujo de 70 a 30 chicles por metro cuadrado. Un chicle cuesta 25 centavos y removerlo 75; las bacterias sobreviven en la saliva y, al secarse, el viento las levanta y aumenta el riesgo de infecciones y enfermedades.</p>
<p>Para este proyecto apoyó la Secretaría de Educación del DF y los chicos de «Prepa Sí» (estudiantes que reciben una beca de ayuda para sus estudios). Se sumaron también los «agentes ciudadanos» del Consejo y otros voluntarios al esfuerzo, durante un mes en la calle de Madero, mediante las paletas reguladoras.</p>
<p><strong>Conductores responsables.</strong> En la ciudad de México mueren más de mil 200 personas en accidentes de tránsito relacionados con el consumo de alcohol, según información del Servicio Médico Forense. «Sobrios y Seguros» es otro programa que lanzó el «Protocolo ciudadano por un <em>reven</em> seguro», en acción coordinada con la Asociación de Bares y Antros de la ciudad de México, la autoridad del Centro Histórico y Taxi 4000. La idea es generar un esquema de seguridad a los jóvenes que salen de los antros: se les ofrece un taxi seguro, con tarifa preferencial para evitar que manejen cuando consumieron alcohol; alrededor de 600 unidades llevan a cabo la iniciativa. El protocolo sigue vigente en el Centro Histórico y se busca llevarlo a San Ángel y la  Condesa.</p>
<p><strong>Cinturón de seguridad.</strong> Para fomentar el uso del cinturón de seguridad, discapacitados voluntarios en silla de ruedas se acercaban a los automovilistas y les daban un volante que dice: «Yo tampoco usaba…». Hubo diferentes reacciones con buenos resultados.</p>
<p>A raíz de este proyecto se hizo evidente que faltaban rampas y accesos para discapacitados. Se organizó un recorrido de sensibilización donde muchos voluntarios se prestaron a ir en sillas de ruedas para identificar los fallos. Ello generó un impacto en los restauranteros y locatarios al ver que sus instalaciones eran inadecuadas y las autoridades les proporcionaron una norma para elaborarlas.</p>
<p>Los comportamientos relativos a todos los programas se siguen monitoreando para cerciorarse de que la tendencia es correcta, en muchas ocasiones, involucraron a la autoridad para que le diera seguimiento. «Nuestra idea es, como dijimos, transitar de la protesta a la propuesta y a la acción con pequeñas acciones que te llegan a solucionar grandes problemas. Uno no nace ciudadano, se hace ciudadano».</p>
<p>Con información de Paola Aceves Sandoval, coordinadora de proyectos especiales del Consejo Ciudadano del Distrito Federal.</p>
<p>____________</p>
<p><sup> 1</sup> Consejo Ciudadano obtiene las estadísticas a través de la Procuraduría General de Justicia, la Secretaría de Seguridad Pública, el Sistema Nacional de Seguridad Pública y las denuncias a la línea ciudadana: 5533-5533.</p>
<p><sup> 2</sup> Parametría llevó a cabo la aplicación de la encuesta. Puede consultar los resultados en la siguiente liga: http://www.jovenes.df.gob.mx/biblioDocs/02informacion/culturaciudadana.pdf</p>
<p><sup> 3</sup> www.consejociudadanodf.org.mx</p>
<p>____________</p>
<p><strong>Luis Wertman Zaslav</strong></p>
<p>En 2003 fue electo presidente de la Fundación Policial de la ciudad de México.</p>
<p>Presidente del Comité Empresarial México-India del Consejo Mexicano de Comercio Exterior de 2004 a 2008.</p>
<p>Presidente Electo de Young President’s Organization (Organización Mundial de Jóvenes Empresarios) de 2008-2009.</p>
<p>Conferenciante en distintos foros y autor de artículos en <em>El Economista </em>y<em> Excélsior</em>.</p>
<p>Presidente del Consejo Ciudadano de Seguridad Pública y Procuración de Justicia del Distrito Federal.</p>
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